En la séptima entrega que hace el doctor García Barrientos en su revisión del canon del teatro occidental, comenta "Luces de bohemia" de Valle-Inclán, la cual, señala, "es la cima del teatro español del pasado siglo, y seguramente desde el Siglo de Oro. Pero lo es de una forma enigmática o paradójica. Contraviniendo casi todas las reglas de la construcción dramática, llega a ser una obra maestra".
En la sexta entrega que hace el doctor García Barrientos en su revisión del canon del teatro occidental, comenta la "Orestíada", señalando que "Esquilo es nada menos que el creador de la tragedia, una ‘dramaturgia’ —en nuestros términos— insuperada hoy y seguramente insuperable. No es hazaña menor sumar la prioridad a la primacía, iniciar una tradición y llevarla, a la vez, a su más alto grado de excelencia".
"Hay autores que cambian el rumbo de un género o de una literatura. Y no por una generación o un siglo; para siempre. [...] Ibsen es uno de esos maestros mágicos. Todo el teatro posterior es ibseniano, lo sepa o no, lo quiera o no; por completo diferente al anterior..."
"Calderón es un dramaturgo universal ―el más universal de nuestra lengua― y un genuino hombre de teatro que dirige algunas de sus piezas y se involucra en lo espectacular. Poeta trágico capaz de explorar los laberintos de la opresión ideológica, política y social, es a la vez uno de los más grandes maestros del género cómico..."
"¿Shakespeare o Racine? Ésta es la cuestión. Y Shakespeare, seguramente, la respuesta. Sí, pero Racine… —y en Fedra, que es la quintaesencia de su dramaturgia, que es la dramaturgia de la quintaesencia— tiene algo, para la literatura y para el teatro, que Shakespeare no tiene y que nadie tiene como él."
En su esperada 30ª entrega de la revisión del canon de la dramaturgia occidental que hace en esta sección José-Luis García Barrientos, comenta ni más ni menos que “Fausto”, de Goethe, autor y obra que, como dice García Barrientos, “encarnan la cultura occidental de la forma más completa y auténtica.