En su nueva entrega sobre el canon de la dramaturgia occidental, García Barrientos comenta "La larga cena de Navidad", de Thornton Wilder, en la cual hace una síntesis de 90 años de fábula en menos de una hora de escenificación, con lo cual logra, señala, "la impresión más viva y acabada que yo conozca de iteración dramática”.
En su 15ª entrega sobre el canon de la dramaturgia occidental, García Barrientos comenta “Los empeños de una casa” de Sor Juana Inés de la Cruz, de quien dice: “Merece […] integrar el canon más exigente de la dramaturgia occidental, pero con la peculiaridad de ser la única mujer entre ellos y de haber nacido en las Indias, como el también mexicano Ruiz de Alarcón”.
" 'Chamaco' —dice García Barrientos— ofrece un material precioso para confrontar, en condiciones de laboratorio, la obra dramática, con su plena autonomía literaria, y el texto dramático, con su plena dependencia teatral."
“En la inmensidad de su producción son también abundantes las obras maestras […]. Pero la dramaturgia de Lope resplandece, a mi juicio, sobre todo en 'El caballero de Olmedo' […]. Obra singular, pero lopesca hasta la médula, rebosante de encanto, de gracia, es ejemplo supremo de algo tan inherente a su fórmula como la fusión de lo dramático con lo lírico y de lo cómico con lo trágico; también de la pasmosa capacidad para convertir en teatro cualquier materia…”
En esta nueva entrega García Barrientos señala una clave honda y oscura en la dramaturgia de Molière, presente en todas sus obras, pero en particular en la que aquí comenta: “una comedia acechada por lo serio, a punto siempre de virar hacia ello; algo que compartiría nada menos que con El Quijote […]: el martirio de la virtud natural a manos de la sociedad depravada”.