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Dramaturgia occidental /15

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Sor Juana Inés de la Cruz: Los empeños de una casa

Los empeños de una casa, de Sor Juana Inés de la Cruz, versión y dirección de Aurora Cano, con la Compañía Nacional de Teatro (México, 2024). Foto: INBAL / Sergio Carreón Ireta.

Sor Juana Inés de la Cruz se cuenta entre los más grandes poetas del siglo XVII en nuestra lengua, que ya es decir, y entre los dramaturgos que, sólo por detrás de Lope y Calderón, nutren la pléyade que hace del teatro del Siglo de Oro español el más rico del mundo. Merece, como los demás, integrar el canon más exigente de la dramaturgia occidental, pero con la peculiaridad de ser la única mujer entre ellos y de haber nacido en las Indias, como el también mexicano Ruiz de Alarcón.

            Extraordinario interés suscita el personaje histórico: por lo que ignoramos de su vida y por lo que invita a imaginar. Sabemos que su fuerte personalidad chocó con las convenciones de la época, causándole más de un problema con las autoridades. Que defendió expresamente su derecho al conocimiento y al estudio, como mujer y como religiosa, puede verse en la Carta Atenagórica y en la Respuesta a sor Filotea de la Cruz. Llegó a disfrazarse de hombre. Es considerada por algunos como un icono LGTBI por la relación que mantuvo con la condesa de Paredes, virreina de la Nueva España, a la que dedicó una parte significativa de sus poemas, en uno de los cuales escribe, por ejemplo: «ser mujer ni estar ausente / no es de amarte impedimento, / pues sabes tú que las almas / distancia ignoran y sexo.» Como novohispana y criolla, incorporó el náhuatl clásico a su creación poética, enalteció lo americano y llegó a criticar los métodos de la Conquista y a bordear la heterodoxia religiosa: en la loa, por caso, que escribió para su auto sacramental El divino Narciso, donde identifica al dios azteca de la guerra Huitzilopoxtli con el Dios cristiano y la comunión con la fiesta del tecualo. Su fama no ha hecho más que crecer hasta hoy, convertida en símbolo nacional mexicano y en bandera del feminismo internacional. 

            Los empeños de una casa es una comedia de enredo de insólita perfección. Despliega una versificación tan exquisita cuanto eficaz desde el punto de vista dramático. Combina largas pero interesantes relaciones narrativas, como las de Doña Ana y Doña Leonor en la Jornada I, con momentos de acción muy viva, como la pelea a oscuras de la Jornada III. Son singulares las breves referencias metateatrales a la propia comedia, con quiebra del ilusionismo; también el caso de travestismo, pero de hombre vestido de mujer, muy raro en nuestra dramaturgia clásica y que roza, en el largo monólogo de la transformación, lo inconveniente, lo procaz, incluso la ambigüedad sexual. Lo protagoniza el gracioso, Castaño, que, transcurriendo la acción en España y entre personajes españoles, resulta ser americano, como él mismo declara: «¡Quién fuera aquí Garatuza, / de quien en las Indias cuentan / que hacía muchos prodigios! / Que yo, como nací en ellas, / le he sido siempre devoto / como a santo de mi tierra.» (vv. 293-298).

            El sesgo femenino o feminista es muy marcado. Las mujeres, las dos señoras y la criada, Celia, demuestran ser más inteligentes, sensatas, hábiles y resueltas que los hombres (Doña Ana, por ejemplo, renunciando al amor imposible por un matrimonio de conveniencia) así como tener más carácter que ellos, que parecen más bien monigotes, tanto el simpático galán, Don Carlos, como los demás, y que salen muy poco airosos del lance; excepto quizás Castaño, precisamente el que pasa buena parte de la Jornada III vestido de mujer, asimilado a ellas.

            He subrayado la llamativa modernidad de Sor Juana y de la obra, que parece escrita, pero con acierto, siguiendo las recetas «woke» de las insufribles películas del Hollywood de hoy; aunque ya quisieran sus guionistas firmar unos diálogos que se acerquen siquiera, en belleza, en ingenio, en rotundidad, a los de la monja mexicana, considerada la «décima musa» por sus contemporáneos.


José-Luis García Barrientos, doctor en Filología (UCM), Profesor de Investigación del CSIC, profesor de posgrado en la UC3M, es autor de libros, traducidos algunos al árabe y el francés, como Principios de dramatología, Cómo se analiza una obra de teatro, Teatro y ficción, La razón pertinaz, Drama y narración, Anatomía del drama o Siete dramaturgos, tres de ellos publicados por Paso de Gato. www.joseluisgarciabarrientos.com

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