spot_imgspot_imgspot_imgspot_img

La extraña desaparición de las luciérnagas

Date:

Se presenta en el Foro Shakespeare hasta el 25 de junio

Gina Granados y Javier Mira.

¿Qué pueden hacer dos actores en escena sin más que sus propios cuerpos? En una obra como La extraña desaparición de las luciérnagas, muchísimo. Vaya, sí que hay algunos elementos escenográficos sencillos: unas tablas en forma de equis que por momentos hacen de camino o de olas para surfear, dos sillas en las que un par de músicos llenan el espacio de melodías acordes a las emociones de las escenas y un sutil juego de luces que envuelve al espectador en un cálido ambiente, el adecuado para la escena que está a punto de ocurrir. Todo orbita para lograr una historia donde el drama, la comedia y la sensibilidad se entrelazan en perfecto orden.

La historia es simple, y en la sencillez se encuentra lo espectacular del logro. Océana e Ismael emprenden viajes en paralelo: una para encontrar una tierra más allá de la que ha habitado toda la vida y por la que ha visto pasar tantas historias; el otro, huyendo de una ansiedad tirana y agotadora que lo tiene preso de una cotidianidad que lo hastía. ¿Encontrarán eso que buscan o se encontrarán uno al otro? Pareciera que les anticipo un final, pero les aseguro que la obra es todo menos predecible. Mientras se va contando la historia de Océana e Ismael —y otras a través del gran desdoblamiento actoral, el cual es pieza fundamental para mantener la tensión y la atención, la comicidad y el desasosiego durante los 70 minutos de la función— entre la música, la narrativa y un gran desempeño de Gina Granados y Javier Mira, lo que pareciera en principio una obra romántica y sensiblera, es en realidad un mensaje fortísimo sobre el amor, la amistad, la vida aquí y ahora, la condición actual de nuestro país donde el crimen organizado parece permear todo, la lucha contra nuestros demonios y el hecho de que nada es permanente.

Tal vez algunos temas parecerán clichés; sin embargo, si se tratan de la manera correcta, como lo hace La extraña desaparición de las luciérnagas, además de salir con una colección de risas y lágrimas secándose en las mejillas, existe la alta probabilidad de hacer real aquella idea de Alejandro Jodorowsky de que el arte sirve para sanar y transformar.

La extraña desaparición de las luciérnagas, con dirección y dramaturgia de Abraham Salomon, se presenta en el Foro Shakespeare hasta el 25 de junio, los jueves a las 20:30 hrs.

Comparte este post:

spot_imgspot_imgspot_imgspot_img

Popular

Más como esto
Descubre

La comedia de las acotaciones, genialidad calánime

La obra de Gerardo Mancebo del Castillo se presenta...

Teatralidades del balón. México 2026

Cuando el futbol detiene el curso ordinario de la...

A diez años de su estreno, El Diccionario, de Calzada Perez, en el Cenart

Ofrecerá temporada del 4 al 20 de junio en...

Van Gogh cumple 1000 funciones

Teatrikando Me gusta este montaje del Foro Off Spring, por...