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11:11 Pidamos un deseo

Date:

Festival Internacional de Teatro para los Primeros Años, 16 a 25 de octubre de 2026

Compañía española Ajayu Duo. Espectáculo Amamá.

Once, once. El número maestro, el número espejo, el portal para los deseos. El once es un buen número. El uno y el uno. El uno a uno. El uno con el uno, como el teatro para los primeros años, ese lugar donde todos y todas, desde quienes hacemos la obra, taller o experiencia, hasta el público asistente compartimos un espacio en el que nos encontramos en absoluta igualdad de condiciones. Un uno a uno que no suma dos, sino, que forma once.

Dentro de mi quehacer en el teatro para los primeros años, un día me encontré con un poema de Roberto Frabetti, gran maestro y pionero del teatro para la infancia, que una de sus partes decía:

“Yo y tú, mío y tuyo […] Mi espacio, tu espacio, son lugares diferentes que se superponen a voluntad. Éste es mi espacio dancístico, éste es el tuyo, y juntos bailamos nuestro mambo”.

Esa sensación de compartir, esa horizontalidad donde tú y yo valemos exactamente lo mismo, cabe en una cifra: 11.

Este 2026, el Festival Internacional para los Primeros Años (FITPA) llega a su undécima edición. Tal vez sea una coincidencia, o tal vez el resultado de una lucha constante para que todo lo que hemos deseado durante once años se haga realidad.

Hace una década, en A la Deriva Teatro —la compañía que gestiona este festival de la mano de su directora Susana Romo— nos preparábamos para ver nacer la primera edición. En aquel lejano 2016, tres talleres, tres mesas de diálogo y cinco espectáculos provenientes de Argentina, Ciudad de México, Ensenada, Guadalajara y Barcelona daban vida a la primera programación que el FITPA regalaba a los bebés y a sus familias.

Aquellos primeros pasos nos llenaban de ilusión, no solo por lo que significaban para nuestra ciudad, sino para las artes escénicas en México: el FITPA se convirtió en el primer festival dedicado específicamente a la primera infancia en el territorio nacional. Decirlo no es pretensión; sería faltarle al respeto al trabajo de todas las personas que han hecho posible este encuentro si no reconociéramos que el FITPA abrió las puertas para que el arte y la cultura para los primeros años comenzaran a visibilizarse en el país. A partir de esta trinchera, múltiples convocatorias locales y nacionales comenzaron a integrar a la primera infancia en sus políticas culturales. Todo comenzó con lo que nos atrevimos a desear en aquel entonces.

Al inicio teníamos varios anhelos, pero el principal era claro: atender la urgencia de crear espacios incluyentes y encuentros significativos para niñas y niños de 0 a 6 años. Soñábamos con ser un puente entre el arte y la crianza respetuosa, además de visibilizar a un sector de la población que, hasta ese momento, eran los invisibles entre los invisibles.

Hoy, nuestros deseos mantienen la misma esencia: que las infancias en sus primeros años sean reconocidas como personas y espectadoras del presente, no del futuro. Por eso, edición tras edición, buscamos tejer experiencias entrañables no solo para las familias, sino también para las compañías, los talleristas, el equipo técnico y los profesionales que nos acompañan.

En esta undécima edición resuena con fuerza una premisa: «Juntos en el teatro por primera vez». Juntos, todxs. No únicamente los bebés y sus acompañantes, sino también lxs jugadxres, el equipo de producción, el personal del teatro. En el teatro para bebés todo ocurre como si fuera la primera vez; esa es la magia de trabajar para la primera infancia. Nos devuelven la mirada a lo esencial, nos invitan a contemplar el mundo con ojos nuevos, curiosos y expectantes. El FITPA es ese primer encuentro: una experiencia tan humana y profunda que siembra siempre, el deseo de regresar.

Durante once años, el FITPA ha sido el refugio donde los bebés se conectan con el arte, con otros y otras como ellxs y con sus propios afectos. Es un festival que prioriza a las infancias por encima del hecho teatral mismo. Por eso, no es raro encontrar hoy a jóvenes de entre 10 y 18 años que recuerdan su primer FITPA como un acontecimiento imborrable, y que hoy en día vuelven a vivirlo «por primera vez» acompañando a sus hermanxs pequeños, primxs o sobrinxs.

Para esta fiesta de once años, el festival reunirá el talento de seis compañías provenientes de Guadalajara, Xalapa, Ciudad de México, Castilla y León, y Barcelona:

* A la Deriva Teatro (Guadalajara): Estrena la producción Primaveras, bajo la dirección de Susana Romo.

* La Revolución del Mundo Teatro (Guadalajara): Presenta su más reciente estreno, Aburrido.

* Dionisiacas Colectivo Teatral (Xalapa): Llega con la obra En el Río, Río.

* Marionetas de la Esquina (CDMX): Se suma a la celebración con Aprender y olvidar.

* Ajayu Dúo (Burgos, Castilla y León): Comparte su espectáculo Amamá.

* Engruna Teatre (Barcelona): Presenta la obra Univers.

Todas las funciones se llevarán a cabo en las instalaciones del Conjunto Santander de Artes Escénicas. Además, la oferta se complementa con talleres para familias y cuidadores, así como espacios de formación para profesionales interesados en la creación para la primera infancia.

A once años de distancia y revisando la programación y planeación de este 2026, vuelve a mi cabeza una pregunta fundamental: ¿Por qué seguir haciendo el FITPA?

La respuesta surge de inmediato: porque entendemos la urgencia de garantizar los derechos culturales desde los primeros años de vida; porque creemos firmemente que el acceso a la cultura debe ser universal; porque queremos seguir habitando el teatro juntos por primera vez; y porque mantenemos intacto el sueño de construir un mundo más habitable y amoroso para todas las personas, sin importar su edad.

En esta 11va edición, que no se nos olvide, seguir deseando.

Compañía Engruna Teatre. Barcelona. Espectáculo Univers. Foto Arian Botey.

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