1er Festival Internacional Afroescénico de Mulato Teatro

«Desde nuestras cuerpas: Imaginación, resistencia y redes afrodiaspóricas»
Con la moderación de Marisol Castillo Castillo, directora del festival, se llevó a cabo elmpasdo jueves 22 de mayo, esta poderosa juntanza entre creadoras afrodiaspóricas que, desde distintos territorios, compartieron sus trayectorias, metodologías, batallas y sueños.
Se abrió la conversación con una reflexión sobre la imaginación como herramienta política para generar nuevos mundos, partiendo de la cita de Audre Lorde que invita a redefinirnos desde el deseo y no desde el dolor impuesto.
Ponentes:
- Ira Fronten (Italia–Venezuela)
Actriz, activista y conferencista con trayectoria internacional, creadora del monólogo Wildfire, presentado con éxito en EE.UU. - Alejandra Egido (Argentina–Cuba)
Actriz, directora y dramaturga afrodescendiente, fundadora de Teatro en Sepia, enfocada en las voces de mujeres negras. - María Eugenia Arboleda (Colombia–E.U.)
Actriz de teatro, televisión y cine, con más de 35 años de carrera artística, pedagógica y audiovisual. - Silvia Albert (Barcelona–NY–E.U.)
Escritora, directora y gestora cultural. Fundadora de Tinta Negra y del Festival Negro de Barcelona.
A lo largo del encuentro, se denunciaron los mecanismos de exclusión, silenciamiento y violencia que aún persisten en los espacios culturales e institucionales, y se celebraron las estrategias de resistencia creadas desde lo comunitario, lo afectivo y lo escénico.
Acuerdos y propuestas destacadas:
- Construcción de una red internacional de artistas afrodescendientes:
Crear una plataforma digital y física para compartir experiencias, recursos, metodologías, proyectos, y articular acciones entre creadoras de distintos territorios de Abya Yala y la diáspora. - Exigir financiamiento justo para el arte afrodescendiente:
Levantar la voz colectivamente para que las instituciones culturales reconozcan el valor del arte afro como proyecto político, no solo como expresión folclórica. Se señaló la urgencia de salir de la precarización y acceder a remuneraciones dignas. - Crear espacios formativos desde nuestras propias narrativas:
Proponer seminarios, talleres, diplomados y procesos pedagógicos liderados por mujeres afrodescendientes, centrados en nuestras memorias, estéticas, genealogías y saberes ancestrales. - Fortalecer las prácticas de autocuidado y protección entre defensoras afro:
Ante los contextos de racismo, amenazas, persecución legal y violencias estructurales, se planteó la necesidad de redes de contención, apoyo legal y cuidado colectivo. - Posicionar el afrofeminismo escénico como campo político:
Nombrarnos como artivistas afrofeministas desde una ética que prioriza el cuidado, la horizontalidad, el deseo, la rebeldía, el goce y la ruptura con el teatro blanco, académico y normativo. - Repensar la representación afro en los medios y escenarios:
Contar nuestras propias historias, romper con los estereotipos coloniales, y generar relatos donde podamos vernos como sujetas complejas: libres, poderosas, amorosas, sexuales, pensantes y diversas. - Volver a lo comunitario como acto estético y político:
Fortalecer las estrategias artísticas con impacto directo en las comunidades, y sostener la minga como forma de hacer cultura: colectiva, horizontal, festiva y transformadora.
Este encuentro no solo fue un espacio de reflexión, sino también un acto de afirmación. Quedó claro que nuestras cuerpas, nuestras voces y nuestras escenas no piden permiso: irrumpen, transforman y siembran.
Gracias por tejer esta juntanza. Sigamos soñando en colectivo.



