La activista por la defensa de los animales falleció el último domingo de 2025

A los 91 años de edad murió este último domingo de 2025 la actriz y activista francesa Brigitte Bardot, quien participó en medio centenar de películas, en su famosa residencia, La Madrague, en Saint-Tropez, al sur de Francia, informó su propia fundación.
“La Fundación Brigitte Bardot rinde homenaje a la memoria de una mujer excepcional que lo dio todo y lo dejó todo por un mundo más respetuoso con los animales”, dijo su asociación. “Su legado vive a través de las acciones y luchas que la Fundación continúa con la misma pasión y la misma fidelidad a sus ideales”.
La BBC destaca que Bardot dejó dos escenas legendarias: un mambo febril en un restaurante de Saint-Tropez (Y Dios creó a la mujer, 1956) y un monólogo en el que enumeraba, desnuda, las diferentes partes de su cuerpo, al comienzo de El desprecio (1963). En su mejor momento Bardot, puso el bikini, el deseo femenino y el cine francés en el mapa.
Brigitte Anne-Marie Bardot nació en París el 28 de septiembre de 1934, en el seno de una familia católica y rica . Se formó como bailarina de ballet antes que ser actriz y se convirtió en símbolo de la juventud rebelde y la belleza. CNN resalta que Bardot ayudó a impulsar la revolución sexual en el cine con sus interpretaciones sensuales y desinhibidas en películas como Contempt (Le Mépris) de Jean-Luc Godard. Luego, en la segunda mitad de su vida, forjó un camino poco convencional como una feroz defensora de los derechos de los animales. Y es que, ser comercializada despiadadamente como un símbolo sexual hedonista fue algo que ella llegó a detestar, resaltan diversos medios informativos.
Bardot abandonó tempranamente su exitosa carrera para dedicarse a la defensa de los derechos de los animales. La BBC recuerda que al pasar de los años, la bella actriz dañó su reputación al proferir insultos homofóbicos y fue multada en múltiples ocasiones por incitar al odio racial. Además, hacía mordaces comentarios sobre el feminismo y la inmigración, defendiendo abiertamente las ideas de la líder de extrema derecha francesa Marine Le Pen.
Su hijo también la demandó por daños emocionales después de que ella dijera que hubiera preferido «parir a un perrito».
Apenas a los 16 años de edad Brigitte con su cabello largo, su cuerpo ágil y atlético muy distinto al de otras modelos. Por entonces tenía 16 años, cuando fue retratada con una serie de trajes juveniles y de moda, convirtiéndose en la personificación de un nuevo estilo juvenil, hasta convertirse, a los 16 años de edad, en la joven de portada más famosa de París.
A principios de los años 50 del siglo pasado, fue famosa principalmente por posar en bikini (prohibido en España, Italia y parte de Estados Unidos) y por popularizar el peinado de colmena.
En 1956 se estrenó Y Dios creó a la mujer, cinta en la que su personaje persigue sus apetitos sexuales sin pudor, como en ese tiempo, solo lo hacían los hombres en pantalla. Baila descalza, en trance, con la piel radiante de sudor y el cabello suelto y alborotado. Su falta de inhibición provocó el colapso del orden social, y fuera del cine, la reacción fue igual de intensa, resalta la nota de la BBC.
La existencialista Simone de Beauvoir la describió como un icono de la «libertad absoluta», elevando a Bardot a la categoría filosófica. Mientras que en algunos estados de EU y los periódicos denunciaron su depravación.
En 1959, Brigitte, después de varios romances, se casó con el actor Jacques Charrier, con quien protagonizó Babette va a la guerra.
La pareja tuvo un hijo, Nicolas, pero Bardot estaba resentida por su embarazo: se golpeaba repetidamente en el estómago y le rogaba a un médico que le diera morfina para provocar un aborto. Tiempo después, su hijo demandó a Bardot por daños emocionales cuando ella publicó una autobiografía en la que afirmaba que hubiera preferido «dar a luz a un perrito».
Brigitte era ahora la actriz mejor pagada de Francia y algunos sugerían que era más valiosa en términos de comercio exterior que la industria automovilística del país. Llegó a expresar: «No he tenido muchas oportunidades de actuar», se quejaba, «casi siempre he tenido que desnudarme». Sin embargo, dentro de su trayectoria como actriz, ganó elogios de la crítica en el drama de la nueva ola de Jean-Luc Godard, Le Mépris (El desprecio).
En 1973, Bardot se retiró de las pantallas para dedicarse al bienestar animal. Y recaudó 3 millones de francos para crear la Fundación Brigitte Bardot, subastando sus joyas y recuerdos cinematográficos. En sus últimos años, fue procesada en múltiples ocasiones por odio racial. Bardot estuvo presente tantas veces en los tribunales que, en 2008, el fiscal declaró que estaba «cansado» de acusarla.



