spot_imgspot_imgspot_imgspot_img

Stefo Nantsou, Australia 2006

Date:

Stefo Nantsou, director artístico del Zeal Theatre, presidente honorario assitej 2005 (Australia)

Éste es un breve mensaje para celebrar el trabajo de miles de intérpretes, artistas y administradores que en todo el mundo dedican su vida al teatro para niños y adolescentes. Me quito el sombrero ante todos ustedes. Nosotros elegimos no ser estrellas ni celebridades, elegimos nuestra pasión por encima de nuestra cuenta bancaria, y elegimos un público con un impresionante sentido de compromiso y fervor teatral sin fronteras.

Durante los últimos 25 años estuve involucrado y he visto cientos de producciones teatrales para niños y adolescentes en muchos países, la mayoría con objetivos similares, ayudar a inspirar, educar y entretener con la visión de crear un mundo mejor.

La importancia del teatro para niños y adolescentes no puede medirse, no hay grados ni puntos obvios de cálculo. Sus efectos son a veces desconocidos e invisibles, aunque sabemos que ha modificado, despertado y en algunos casos salvado vidas. La gente se enfoca cada vez más en lo tecnológico: los teclados remplazan a las bocas, los mensajes de texto, los e-mails y los teléfonos celulares remplazan el contacto personal. Hoy más que nunca parece muy importante el teatro vivo como una poderosa plataforma donde los seres humanos pueden reunirse e intercambiar historias, emociones y libertad en las escuelas, ayuntamientos, parques, teatros cubiertos y descubiertos en todo el mundo.

La importancia de la expresión cultural constituye ahora una insólita batalla contra la cultura popular dominante monopolizada por los medios corporativos y los vaivenes de las celebridades. Nosotros, los teatristas, debemos continuar resistiendo, contando las historias que no salen en los diarios ni en la televisión, y cuando contamos esas historias deberían tener la magia que un chip de computadora nunca podrá tener. Nuestro teatro debe celebrar la diversidad cultural, debe explorar el mundo con maravillosa complejidad, y nuestro teatro debe contribuir al mejoramiento de las condiciones de todos los niños del mundo.

Para los próximos 25 años, espero estar haciendo lo mismo que he estado haciendo, sólo que mucho mejor. Hay todavía tanto que aprender, tanta gente por conocer, por entretener y juntos ayudar a crear un mundo mejor. El excelente dramaturgo e intérprete Dario Fo continúa inspirándome con sus palabras, dice que deberíamos “continuar con lo que salimos a hacer desde el principio: atacar, con risas y razón, con mímica y canciones, todas las formas de injusticia y opresión”.

Me vuelvo a quitar el sombrero ante todos ustedes, ¡y les deseo los mejores éxitos para el 2006!

Comparte este post:

spot_imgspot_imgspot_imgspot_img

Popular

Artículo anterior
Artículo siguiente

Más como esto
Descubre

El amor brujo/La vida breve, malhaya quien se pierda esta ópera

Se presenta en el Palacio de Bellas Artes, 30...

Una decena de horas por el Día Internacional de la Danza en la UNAM

Danzamos para encontrarnos, este 3 de mayo en el...

De la aparición de la virgen, su misteriosa representación y el descubrimiento del arte

Yo Marcos, se presenta en la sala Xavier Villaurrutia...