Ser productor de teatro supone mucha sabiduría; no es sencillo. Uno tiene que aprender mucho y Morris lo aprendió y lo ejerce en cada una de sus obras…

Escrito por: Susana Alexander
A este Morris Gilbert que es hoy el productor teatral más importante de nuestro país, algunos (Héctor Bonilla y yo entre ellos) lo conocimos muy jovencito; tenía apenas 21 años cuando me llamó para Los hijos de Kennedy, que él iba a producir y además, actuar. O sea que se estaba pagando él mismo su carrera; un muy bien principio, para no deberle favores a nadie.
La obra la dirigió José Luis Ibáñez; era un texto muy especial, pues son puros monólogos. Morris tenía el suyo, y lo sacaba adelante bien, pero no era un gran actor. Unos pocos años después, y dada la confianza que nos teníamos, le dije: “Tú debieras dedicarte a producir, porque eres un gran productor y no eres tan buen actor. México necesita buenos productores, hay muy pocos, y tú puedes ser uno de ellos”.
De hecho, actualmente sigue habiendo pocos productores, y menos aún buenos productores. Algunos que emergen de sepa Dios dónde, hacen una sola obra, obviamente truenan, porque no saben.
Ser productor de teatro supone mucha sabiduría detrás; no es sencillo. Uno tiene que aprender mucho y Morris lo aprendió y lo ejerce en cada una de sus obras. Aprendió a hacer grandes producciones, y no nada más por su tamaño físico, sino por su contenido, cuidado, montaje…
Recuerdo que muchas veces lo escuché decir: “Uy, a mí me gustaría producir Los miserables, pero no tengo el dinero para eso”.
Poco después de eso, un día se acercó a mí un señor y me preguntó: ¿usted no querría producir teatro con nosotros?”
Ese señor era Federico González Compeán, de Ocesa, a quien respondí que yo hacía obras muy pequeñas y que así quería seguir siempre. Pero le dije: “La persona ideal para eso es Morris Gilbert. Búsquelo”.
Lo buscó y el resto es historia. Morris hizo realidad su sueño de producir Los miserables, y muchos maravillosos musicales más, y otras obras de cámara igualmente importantes.
Morris ha seguido produciendo, y como todos, ha tenido grandes éxitos de taquilla y a veces no; pero siempre sigue adelante.
Me da mucho orgullo haber participado en su primera producción, y haber vuelto a trabajar con él en varias ocasiones más, pero sobre todo me da un enorme gusto ver el gran productor en que se ha convertido.
Uno sabe, el público sabe, que si es una obra que produce Morris, la calidad está garantizada.
Me siento honrada de ser parte de su vida profesional y me da una felicidad enorme saber que en México tenemos un productor de la talla, la enorme talla, de Morris Gilbert.
Susana Alexander. Actriz de teatro, cine y televisión, ha sido también productora y directora. Su trabajo actoral ha sido reconocido con diversos premios a lo largo de su trayectoria.



