
El sábado 5 de septiembre la Coordinación Nacional de Danza (CND), lamentó la muerte de la maestra Graciela Henríquez, coreógrafa, bailarina e investigadora, nacida en Barquisimeto, Venezuela y naturalizada mexicana, quien durante más de cincuenta años se dedicó a la danza y a la investigación dancística, labor por la que consiguió premios en México, Costa Rica y Venezuela.
La CND, no mencionó en su post las razones del deceso de quien fuera pionera de la danza independiente en nuestro país: “Expresamos nuestras más sentidas condolencias a su familia, amistades y a la comunidad dancística. Descanse en paz”, destacó la publicación.
“Destacada coreógrafa, bailarina, maestra e investigadora. Creadora de la danza contemporánea independiente en México e integrante fundadora del Ballet Independiente en 1966, su labor como intérprete y coreógrafa contribuyó a la renovación de la escena dancística nacional y forma parte de la memoria histórica de la danza en nuestro país. En 2006 obtuvo el XIX Premio Nacional de Danza José Limón”, resalta en su texto la CND.
Enríquez, fue solista en compañías internacionales como el Ballet Alicia Alonso de Cuba, Danseurs de France, dirigida por Paul Goubé, y el Ballet Nacional de Venezuela, agrupaciones en las que interpretó ballets emblemáticos como El lago de los cisnes, Bodas de Aurora, Giselle y Romeo y Julieta, entre otros. Se integró al panorama cultural mexicano con proyectos que incluyeron a figuras fundamentales de la danza nacional, como Alejandro Jodorowsky, Amalia Hernández.
A su llegada a nuestro país, en agosto de 1962, actuó con el Nuevo Teatro de la Danza de Xavier Francis y posteriormente con el Ballet Independiente de Raúl Flores Canelo. En esta compañía, montó las obras: Invenciones (1970), Mujeres (1971), Espacios (1973) y La carpa del amor errante (1979). De manera independiente, montó las coreografías: Oraciones (1968) y Tropicanas (1980), en colaboración con Ismael Fernández, así como Las tardes de Salomé (1984) y Que siga el son (1984), en el Teatro Nacional de San José de Costa Rica, además de Radioranzas42 (1994), La Bolivariada (1989) y Presagios (1997), en colaboración con su hija, la también bailarina Elisa Lipkau.

En 1975, durante la gira internacional del Ballet Independiente por Francia y el Holland Festival, dos de sus obras, Mujeres e Invenciones, fueron elogiadas por la crítica europea. Henríquez ha enfocado su trabajo coreográfico principalmente a la fusión de la danza y el teatro con las ciencias sociales, en particular con la antropología y la historia. Recibió el Premio José Limón de Danza Contemporánea en 2006, en la ciudad de Culiacán, Sinaloa. En 2010, el Centro de Investigación y Documentación de la Danza, editó un libro escrito por la investigadora María Cristina Mendoza Bernal sobre su trabajo de danza en México: La coreografía: Graciela Henríquez cuerpo – movimiento – pensamiento.
En 2022, publicó su autobiografía «Pasos raros» en donde resumió su experiencia vital; y de manera reciente, TVUNAM le dedicó su programa «Vindictas», serie que recupera la vida y obra de las mujeres más destacadas de la vida social, política y cultural de México, de varias disciplinas. (Con información de la UNAM)



