Teteutzin Artes Vivas, presentará Bebé, un lugar seguro, el jueves en el Teatro Rosaura Revueltas, en Durango y en la Feria de Coahuila del 22 al 25 de Julio

La obra para primeras infancias Bebé, un lugar seguro de Teteutzin Arte Vivas, se presentó de nuevo con éxito en el Teatro Victoria de Durango. Esta obra es dirigida por su propia autora: Perla Mapula, en ella logra envolver al público en colores y movimientos que elevan la sensación de paz y curiosidad, al observar a un pequeñito salir a conocer por primera vez el mundo. Es inevitable pensar que vivimos en un mundo cambiante, incomprensible y contradictorio pero que en los ojos de un bebé es lo más maravilloso, hermoso y emocionante por experimentar. El bebé explora y al mismo tiempo se conoce así mismo tomando conciencia del mundo. Perla nos explica como desarrolló la idea de la obra y su representación en el escenario: “A raíz de la partida de mi mamá, empecé a imaginar y crear un montaje pensado para los bebés. Un lugar en donde mamá e hijo tuviesen ese vínculo de amor visible; así que empecé a desarrollar más la experiencia pensada para los bebés, de cuando están durante 9 meses en el vientre de la mamá y ahí ya están desarrollando su primer vínculo más cercano, ese vínculo madre e hijo super importante para los dos. Cuando bebé sale de su lugar seguro y llega a un lugar nuevo, su mamá sigue siendo ese primer vínculo, ella es la que te dio el primer beso, el primer abrazo, la primera mirada, pero también quería que la figura paterna estuviera presente; por eso en esta experiencia sensorial pensamos en la figura paterna, que ellos también pudieran tener ese primer acercamiento con los bebés, ya que siempre es común ver a la mamá al cuidado de ellos, por eso mi idea para este montaje es que la figura paterna esté presente”.
Atraer la atención de los pequeños es una tarea difícil, según la ciencia, al nacer, la atención es casi automática, los bebés orientan su mirada hacia caras humanas, voces (especialmente la de mamá), movimientos, contrastes fuertes y sonidos repentinos. Perla nos explica como ellos lo lograron:
“Siempre es un reto mantener la atención del público y este fue un reto para nosotros también, porque teníamos pensado todo el dispositivo, pero necesitabamos saber si para ellos (los bebés) era atractivo e iban a estar atentos. Al finalizar la primera experiencia, fue muy lindo para nosotros saber que todo lo que se había pensado había funcionado, ya que habíamos logrado capturar la atención de los bebés”. La obra contiene juegos de luces , sonidos y movimientos interesantes y marcados que lo hicieron posible. Bebé, un lugar seguro continúa Perla, “es el montaje más orgánico que hemos realizado como compañía. Tenía imágenes claras, pero conforme se fueron planteando, se fueron organizando, descubriendo así la dramaturgia del montaje. A rasgos generales, la obra se divide en dos momentos y finales abiertos, que se adaptan minutos antes de cada función (una vez sepamos edades, número de asistentes y condiciones escenotécnicas del lugar). La primera parte, inicia con los actores dentro de los elementos: la carpa y la piscina de pelotas vertical. Las linternas al interior, sumado al latido del corazón a través del ultrasonido, dan la sensación de estar aún en el vientre, dando el primer momento que denominamos EL ALUMBRAMIENTO, los dos actores ‘llegan al mundo’, sorprendidos por su nuevo entorno, y aquí llega BEBÉ. Ahí inicia el segundo momento denominado EL DESCUBRIMIENTO, en donde los dos actores y el títere BEBÉ, exploran ese espacio, de la mano de su Dou-Dou (cobija con cabeza y manitas de reno). El tercer momento es LA PREPARACIÓN, donde BEBÉ recibe estímulos para aprender a moverse, gatear y caminar. Esto da paso al cuarto y último gran momento denominado EL VIAJE, en donde BEBÉ ya caminando, empieza a habitar diversos mundos oníricos: el fondo del mar, altamar, el espacio y el cielo. Aquí la obra se vuelve interactiva, y es donde las burbujas y las pelotas, dan la apertura al acercamiento de la niña y el niño, con el universo de BEBÉ. Para cerrar el montaje, se va cerrando la historia, ya sea con la dormida del BEBÉ y los actores, o el casi-oscuro final, o con la caravana de participantes (actores y público interactivo) a los demás asistentes”.
Los padres varones constituyen una fuente de seguridad para los pequeños nuevos habitantes del mundo, por lo tanto en esta obra juegan un papel importante para mostrar a los padres que ellos también pueden participar activamente en su desarrollo cognitivo, motriz, emocional, social, sensorial , de autorregulación , de lenguaje y comunicación.
“En Teteutzin” -continúa Perla- “damos importancia a la relación entre padres e hijos, por lo tanto creamos este espacio de acercamiento después del nacimiento del bebé para fortalecer esa relación. En lo personal, es mi principal interés en este montaje, que los papás puedan tener un vínculo más cercano con el bebé, con sus hijos, y más si son padres primerizos, porque aquí también los bebés son primerizos, entonces juntos están descubriendo nuevas experiencias. ¡Y eso es lo más maravilloso de todo!”
La obra cuenta con la participación de Miguel A. Rodríguez Herrera, gestor cultural, codirector del proyecto y titiritero, quien también es cofundador y director de la compañía Teteutzin Artes Vivas y del Festival Titirango junto con Perla Mapula, Jesús M. Solís Reyes, titiritero y diseñador y Alejandro R. Rivas Gurrola, titiritero y fotógrafo, son también los actores en escena, con la música original de Ernesto Neto Reséndiz, y con Amanda Cabrera en el vestuario.
Bebé permanece seguro, bebé nace al mundo, bebé descubre el mundo, bebé explora, y hasta ahí vemos en la obra, y lo que vemos es la etapa más importante en la vida de un niño. Durante ese período , el cerebro de un niño se desarrolla velozmente, hablamos de una edad de 0 a 6 años ( más marcado entre los 0 y 3 años de edad) donde el pequeño desarrolla habilidades emocionales de confianza, lenguaje, comunicación , regulación de emociones , autoestima entre otras. Ahí está la diferencia entre una infancia sana y feliz a una que podría no serlo tanto, el niño inevitablemente crecerá y dará su propia y única representación con su libre albedrío, una versión de la vida resultado de la primera infancia pero que afortunadamente el efecto negativo que podría existir, no estaría forzosamente determinado para siempre, pero que indiscutiblemente podría evitarse al poner especial atención al bebé en sus primeros años.
Teteutzin Artes Vivas, presentará Bebé, un lugar seguro, el próximo 18 de junio en el Teatro Rosaura Revueltas de Durango y luego volverán a presentarla junto con sus obras Angelino y Mientras el lobo no está en la Feria de Coahuila los días 22, 23, 24 y 25 de Julio del presente año.



