In Memoriam (1949-2025)
Francisco Beverido se consideraba actor, director, docente e investigador. Pero lo cierto es que fue mucho más que eso: dedicó su vida al teatro y contribuyó al surgimiento de un potente movimiento escénico en Veracruz que lo hizo acreedor, entre otros reconocimientos, a la Medalla Xavier Villaurrutia del INBA en 2007, el doctorado Honoris Causa otorgado por la Universidad Veracruzana en 2017 y la Medalla al Mérito Artístico en 2023 por parte del Ayuntamiento de Xalapa.

Con una trayectoria de más de sesenta años, decenas de puestas en escena y con un sólido trabajo actoral, fue un gran promotor del teatro en Xalapa, Veracruz, pero también un testigo atento de los importantes momentos y procesos que experimentó el teatro en México y el mundo en las últimas décadas del siglo XX. Lo que llegó a ver y conocer Beverido —el teatro de Margules y el teatro del absurdo, por mencionar dos casos que lo impactaron— lo motivó a impulsar el surgimiento de grupos independientes en Xalapa, así como a la creación del Centro de Documentación Teatral Candileja en 1995.
Oriundo de la ciudad de Córdoba, Veracruz, donde conoció a Emilio Carballido, fue también coterráneo de Dagoberto Guillaumín, otro de los renovadores del teatro veracruzano, con quienes comparte el ser uno de los pilares del teatro veracruzano. Fue además fundador de los Talleres Libres de Actuación, en los que se formaron muchos jóvenes entusiastas y que dieron lugar a numerosas puestas en escena y a un florecimiento del teatro en la entidad; asimismo, fue director de la Organización Teatral de la Universidad Veracruzana (Orteuv), la compañía de teatro más antigua de México.
Por si fuera poco, es uno de los cronistas fundamentales del teatro veracruzano y de México. Investigador de teatro, ensayista y articulista, formó parte del consejo editorial de publicaciones como Espacio Escénico, Autores, Tramoya y La Palabra y el Hombre, esta última de la Universidad Veracruzana. Participó asimismo en innumerables ocasiones en la revista Paso de Gato como articulista.
Deja un importante legado y una semilla sembrada a través de los diversos aspectos de su larga e incansable labor como creador, investigador y promotor del teatro.
Imagen de portada: Francisco Beverido (2013). Foto de Luis Antonio Marín.



