Teatrikando

Tal fue la respuesta de dos personajes del medio musical, Beto Torres y Marco Antonio, cuando les pedí una opinión de lo que acabábamos de ver. “Tienen un virtuosismo impresionante. Esta es una obra en que todo está perfecto”, “la gente debe de correr para verla, es increíble el talento de todos los que están involucrados en esta obra”.
Y coincidimos en algo: es calificar de “Genial” el trabajo de Aldo Guerra, quien cumple con muchos, pero muchos personajes; instantáneamente nos hace una afirmación, para él mismo cambiando una gorra, lentes o pipa, contestarse y continuar. Además, tocan el piano, solos y al unísono, Humberto Mont y Aldo, únicos intérpretes del musical.
Aldo ejecuta pasos y rutinas de danza con soltura y gracia, intercalando tomar te, usar gorras y aditamentos que sorpresivamente saca de su bolsa. Pienso que es como un heptatlón en el que hay natación, vallas, salto de infinitud, boxeo y lanzamiento de martillo, con la dulzura de una suite de ballet.
Humberto Mont da vida a un policía que se sabe todos los párrafos de un manual de investigación, canta y baila al ritmo que le pongan, actúa magistralmente y con precisión de relojero.

La responsable de la dirección es Anahí Allué, quien dirige la escena; Isaac Saul lo musical. Toda la producción es cuidadosa, milimétricamente exacta, para que todo esté en su lugar y a tiempo. Ha sido cuidada la composición de las escenas y el color. La iluminación es exacta, el vestuario y aditamentos están justo en su lugar.
El uso del elegante piano de cola blanco es personal o compartido por los maestros de la interpretación humorística, que permite disfrutar gran variedad de sonatas, lo mismo que de ritmos y sones.
Es muy, pero muy difícil hacer una crónica de todo lo que vimos, sentimos e interpretamos, pensando, elucubrando, investigando como si fuéramos el Sherlock Holmes de la colonia Juárez, el asesinato de alguien que yace en la sala de la casa, mientras usan finas tacitas de un delicioso néctar floral.
En tanto, Aldo será un tipo rudo, una ninfa danzarina o la más dulce abuela… al ritmo de un avión supersónico.
Tiene que verla. esta todavía los miércoles a las 8:30 p.m. en el Teatro Milán, de la zona que se ha convertido en el Off Broadway Mexicano.



