Itatí Cantoral encarna a una Helena sin pelos en la lengua

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Juicio a una zorra, del español Miguel del Arco, dirigida por Alonso Íñiguez, se estrena el 11 de julio en La Teatrería

Itatí Cantoral, de un reto a otro, ahora en su primer monólogo.

A estas alturas de la humanidad, los clásicos necesitan ser reinventados, reinterpretados y revisados; para eso son inmortales. En este caso, el personaje femenino es Helena de Troya, quien ocupará la voz, el cuerpo y la mente de Itatí Cantoral para brindarnos su versión de los hechos que han condenado al mito.

Este momento coincide —en esta perspectiva cambiante— con un gran reto para una actriz con la trayectoria de Cantoral, al asumir el papel de la ¿seducida o raptada? Helena. Es su primer monólogo, lejos de los aplausos que recibió como Sally Bowles en Cabaret (en el Teatro de los Insurgentes), y ahora en un foro íntimo: La Teatrería.

Itatí considera que este es probablemente el papel más difícil de su carrera, porque la confronta como mujer, como madre y como única actriz en el escenario. “Es un trabajo muy diferente”, dice quien ha interpretado a Silvia Pinal en la bioserie Silvia Pinal frente a ti y a Elena Tejero, en Aventurera.

“Me abrí la cancha porque me invitó Alonso (el director), y me dije: ‘Este gol lo tengo que anotar’. Me enganchó lo que dice la obra, por primera vez escucharás a Helena de Troya a través de ella. Leí su versión y quise interpretarla precisamente porque es su propia voz. Me conmovió”.

Su primer monólogo

IC: Me da muchísimo miedo. Hace años estuve cerca del público en Tennessee en cuerpo y alma, cuando hice a Blanche DuBois con Ximena Escalante en Casa del Lago. Pero esto es diferente: el texto es complejo, el público está más cerca, no hay movimiento en escenario y solo estás tú. Además, el texto —que es muy bello— exige estudio. Volví a los griegos que nos enseñaron en la escuela con Víctor Manuel Medina, además de documentarme con otras fuentes. Es como en Cabaret, que regresé al ballet; aquí vuelvo a algo que demanda más preparación. Hay palabras que no tenía en el radar y que redescubrí… eso es lo bonito del teatro. Tengo sentimientos encontrados, pero el público será el jurado popular.

¿Qué hay de Helena en ti?

IC: Creo que esa supervivencia. La obra me cuestiona; en muchos aspectos me reflejo en Helena. El texto es poderoso y puede resonar en muchas mujeres. Tengo una hija, y ser mamá es el papel más complejo. El mundo es complicado, y todas podemos ser Helenas: fuertes, valientes, capaces de decir ‘NO’. Desde joven fui controversial; decían que era contestataria, que ‘esa se queja mucho’. En los ochenta, las mujeres aún fumaban a escondidas. Si por eso me tachaban de mal carácter, prefiero eso a permitir algo injusto”.

¿Qué te falta?

IC: “Fe” (se ríe). Me falta tiempo, risas, amigos, relaciones amorosas, obras, películas, telenovelas… ¡vivir! Arriba y abajo del escenario. Aunque me gusta más arriba (sin albúr). Se ve mejor la vida desde este ángulo. Y por más que quieras que alguien grite ‘¡Corte!’, todo está pasando. ¡Bendita ficción! Que me acompañe siempre, expresa la actriz con cerca de 40 años en los escenarios.

Alonso Íñiguez: el director detrás del proyecto

Alonso Íñiguez (Tréplev: Taxidermia en cuatro actosNoche de reyes), amigo de Cantoral y actualmente en su “año de monólogos” (también dirige Ahoradespués, con Jesús Zavala, hasta el 14 de julio, los lunes también en La Taetrería), revela cómo surgió este montaje:

“Llevaba un par de años buscando textos con Óscar Carnicero (productor). No encontrábamos algo para ‘echar la carne al asador’, hasta que Óscar me envió Juicio a una zorra, de Miguel del Arco. Tiene lo que me gusta: es teatral, clásico pero contemporáneo. Buscábamos una actriz fuerte, que ‘partiera’ todo el tiempo en escena. Propuse a Itatí. Óscar dudaba: ‘¿Creés que quiera, después de Cabaret?’. Pero la conozco: el teatro es su pasión. Leyó el texto y dijo: ‘Lo quiero hacer’”.

Íñiguez y los clásicos

“En 2016 o 2017 hice Noche de reyes (Shakespeare) en versión cabaret y La gaviota (Chéjov). Los clásicos me atraen; soy fan del Siglo de Oro. Su humanidad sigue vigente, pero a veces la forma de montarlos parece obsoleta. Hay que renovarla para conectar con el público actual”.

Sobre esta Helena:
“Es una mujer que exige justicia y debe ‘prender fuego al escenario’. Itatí tiene un universo emocional poderoso, un gran sentido del humor y son pocas las actrices de su tamaño que saben ‘hacer el ridículo’ (en el buen sentido). Eso la mantiene vigente. Para este monólogo, estudiamos a los griegos como en la escuela: revisamos versiones del mito, estructuramos… Ella en ese proceso estuvo muy estudiosa”.

El director Alonso Íñiguez dice que no se puede quejar, pues se ha movido con éxito tanto en teatro como en cine.

Cantoral se encuentra en grabaciones para una serie de TV Azteca, “es un torbellino de chambas, pero su compromiso con el teatro y la obra es total, además de su gran colmillo. Y ha sido muy precisa con el texto”, comenta el también actor.

Sobre lo que espera de este estreno, Iñiguez afirma que “es un reto distinto para una actriz acostumbrada a ovaciones. Le digo: ‘Vas a envolver al público’;el texto tiene humor negro, belleza y un diálogo con Zeus (ausente pero presente)’. Itatí, fuera del escenario, es unaprofesional que bromeatodo el tiempo”.

Juicio a una zorra, se presenta del 11 de julio al 31 de agosto, en La Teatrería (Sala A), con funciones los viernes 20.30 h, sábados 18.00 h. Y a las 20:00 horas y domingos 18:00 horas.

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