Una tarde antes de ensayo Damián Cervantes y yo estamos sentados en la cafetería del Centro Cultural del Bosque, director y actriz conversando a propósito de la más reciente producción de Vaca 35 Teatro, De cómo a nadie le importa el teatro que en 2024 realizará dos temporadas, la primera en el Teatro Orientación Luisa Josefina Hernández en el mes de junio; la segunda en el Teatro El Milagro en julio.

Escrito por: Carmen Zavaleta
Han pasado siete meses desde que nos encontramos por primera vez para trabajar en este proyecto que rompe los esquemas de Vaca 35 y de quienes colaboramos en él, un trabajo que de acuerdo con Damián (y nuestra experiencia en el camino recorrido), toca las puertas de la oportunidad y el fracaso por igual.
De cómo a nadie la importa el teatro es una creación colectiva con textos de Ángel Hernández, Diego Cristian Saldaña y Damián Cervantes (director de la pieza), la escenografía de Gabriel Pascal y las actuaciones de Elizabeth Glass, Estefanía Martínez, Gonzalo Herrerías, José Rafael Flores, Mariana Montenegro, Maricarmen Ruiz, Sandra Rosales, Umberto Morales, Damián Cervantes y Carmen Zavaleta.
La pieza es una no pieza teatral en la que un grupo de actrices y actores han esperado durante noches y días a que el espectador llegue al convivio escénico; durante la espera las presencias se han convertido en fantasmas que entretejen momentos que exponen el proceso creativo arrasado por el sistema, el hartazgo y la esperanza de que alguien podría llegar a este espacio a ver a los sin público.
C- ¿Cómo inició el proceso?
D- El origen surge por la iniciativa de Estefanía (Martínez) y Mariana (Montenegro) quienes hace dos años me buscaron para que dirigiera una obra, lo que siempre es un pedido muy raro para mi porque no soy un director de encargo; soy de procesos personales, necesito que entremos en procesos conjuntos para empezar a elaborar algo que nos parezca interesante a todos. En las primeras ideas surgieron posibilidades como montar pequeñas ficciones que se representaran en un departamento, (volviendo a la idea de origen de Vaca 35 de habitar espacios no convencionales)… después fui invitando actores y actrices pero no encontraba el corazón de lo que quería decir. Algunas de las compañeras dejaron el proceso, parecía que la ficción no quería suceder y fue ahí en donde dije quiero hablar de esto: de las ausencias, de cómo vamos perdiendo personas y cosas al querer sostener un proyecto teatral y cómo al final no le importa a nadie.
El equipo está conformado por actrices, actores y creadores que tenemos distintas formaciones teatrales y edades, lo que inevitablemente enfrenta diversos puntos de vista sobre la creación escénica y la comunicación y percepción del público:
D- Siento que el público está alejado de las salas, somos gente de teatro viendo gente de teatro, antes pensaba que el público teatral no existía, ahora veo que sí, pero sigo teniendo una sensación primigenia al respecto. Pienso que cualquier tema que se puede elaborar (en la escena), no tiene sentido si sólo lo digo para mi y no me gusta ese pensamiento; lo más honesto para mi era hablar de esta sensación de
incongruencia de sí quiero estar, pero a veces siento que ya no debería estar, de esta sensación de no pertenencia, exiliados en su propia tierra.
C- ¿Cada proceso es un terreno de exiliados?
D- Yo pienso que sí, si lo pensamos en términos de que en cada representación teatral todos estamos en una batalla de cierta sensación de desahucio artístico. La verdad es que el teatro es un espacio que sobrevive por esfuerzos increíbles, muy loables y creo que en esa desolación todo el mundo que hace teatro y que le importa el teatro está en un cierto limítrofe con el exilio.
C- En este proceso hay una energía que se ha ido abriendo espacio para encontrar su discurso escénico, entonces ¿existe esperanza?
D- Supongo que sí. La esperanza y la utopía son lo que sostiene el encuentro, con cimientos sólidos pero viejos como un edificio que está empezando a necesitar una renovación y no se le puede dar. Todo está diseñado para que el teatro no se de; los cimientos lo sostienen, pero la pared ya está jodida, los techos ya están agujereados, los suelos están desgastados. La pregunta sería ¿cuánto más podría sostenerse así?
C- ¿Es por el sistema?
D- El sistema, las condiciones, la necesidad. Al sistema que no le interesa que la gente piense y sienta, entonces estos espacios son maltratados, ¿y cómo se maltratan?, con el olvido, es la isla de los locos. Es como decía Cortázar el Minotauro encerrado. No podría decir que se va a destruir, seguramente no se va a destruir porque el mejor mecanismo de control es la aparente permanencia. Si se destruye lo que tienes que hacer es moverte, te mueves o te mueves y moverse es abrir nuevas vertientes.
El proceso de la pieza es un camino de riesgo en el que nos conjuntamos personas con diferentes perspectivas teatrales,
D- Un grupo heterogéneo con el afán de detonar una especie de individualidad a veces irreconciliable sin embargo cada vez se ha vuelto más coral. Es ahí donde digo que me habla el proceso porque no es mi predilección. Mi predilección es la individualidad y que un proceso así tome las individualidades y las vuelva corales es como el sistema voraz que va a comerse las voces y donde son más poderosas las ausencias.
C- …y los fantasmas
D-…el “aquí estamos” se valora perfecto desde la metáfora del fantasma que persiste. El fantasma es la ausencia y la ausencia es la evocación de la presencia; despersonalizar y ver que son fantasmas los que están aquí, teatreros que estaremos aquí esperando siempre, es un poco trágico: el actor se niega a renunciar. El proceso está lleno de generosidad, básicamente todos están financiando su estadía y se abre a la posibilidad de poder ser un fracaso y abrirse a la posibilidad del fracaso es abrirse a la posibilidad del aprendizaje profundo.
Es la hora del ensayo, la charla termina y mientras caminamos Damian me dice que en este momento le surge la pregunta ¿será que la teatralidad ya terminó en mí?, ¿será que se está drenando de mi cuerpo o que es el principio de un fin y el comienzo de otro ciclo?, por ahora no hay manera de saberlo, por ahora seguimos aquí.
Creación colectiva de Vaca 35con textos de
Ángel Hernández
Damián Cervantes y Diego Cristian Saldaña
Dirección: Damián Cervantes
Elenco: Carmen Zavaleta, Damián Cervantes, Elizabeth Glass, Estefanía Martínez, Gonzalo Herrerías, José Rafael Flores, Mariana Montenegro, Mari Carmen Ruiz, Sandra Rosales, Umberto Morales.
Teatro Orientación Luisa Josefina Hernández
del 6 al 30 de Junio
Boletos $150 en taquilla y en http://teatro.inba.gob.mx




