spot_imgspot_imgspot_imgspot_img

A César Brodermann le gusta hacer llorar a la audiencia arriba y abajo del escenario

Date:

La compañía Aterno, que él dirige, se presenta el 9 de julio en el Palacio de Bellas Artes

El bailarín, coreógrafo y cineasta César Brodermann (1965)

La compañía Aterno fue fundada en 2022 por César Brodermann. Es un colectivo multidisciplinario que busca a partir del movimiento del cuerpo, novedosas formas de expresión. No se trata sólo de un grupo de danza contemporánea, sino de un intenso taller-laboratorio que parte de emociones individuales a las que brinda un carácter colectivo.

En varias de sus propuestas, los artistas que participan en ellas construyen y deconstruyen espacios que plantean universos ideales o utopías sobre y debajo del escenario.

En Bellas Artes habrá una sola función de Traslado permanente, una obra o pieza dancística creada por Cesar Brodermann, que se presentará con su compañía Aterno, por una única vez, el próximo jueves 9 de julio en el Palacio de Bellas Artes (PBA).

Llama la atención cómo a partir de un planteamiento social, en este caso la migración, propones una obra dancística, que puede ser muy abstracta para una gran mayoría de la gente, ligada a un tema relevante sobre todo a través de las emociones

CB: Pienso y me encanta, que una de las emociones más claras al crear con el cuerpo y con la danza es la conexión. Intentamos buscar brindarle a la audiencia esta posibilidad de conectar con algo que haya perdido, con algo que se siente lejano; en estos momentos la sociedad está tan desconectada que una de mis metas es conectar a la gente, hacerles empatizar.

Traslado permanente habla del desplazamiento no sólo geográfico o referido a la migración; siempre estamos buscando algo y muchas veces nos sentimos solos y no tenemos un espacio dónde conectar porque siempre hay algún muro, algún sistema, una frontera que nos detiene. Y muchas veces eso no nos hace llegar a conectar con nuestra libertad propia, identitaria, sentimental o de búsqueda y curiosidad.  Espero con mis obras abrir siempre estos cuestionamientos.

Más que una historia narrativa o específica, partimos de un concepto que abrimos a aquello con lo que todo el mundo puede conectar. Entonces desde mi propia historia de migración busqué cómo podríamos llegar a algo colectivo y que todo mundo pueda conectar con eso y sentir y moverse con nosotros.

Te puedes perder cuando continuamente estas en un sitio o un territorio, y te la pasas de uno a otro, migrando, sin dejar de moverte…

CB-Sí, te cuestionas el no ser y al mismo tiempo ser parte de aquí, qué significa el regreso cultural y socialmente; estar con mi familia y crear con artistas mexicanos es muy diferente a la experiencia internacional que tuve durante 10 años fuera de México en los que aprendí mucho. Sin embargo, como que siempre hay algo incierto, parece que en otro lado las cosas están mejores.

Lo importante es estar conectados con nuestro propio cuerpo y nuestra mente, con nuestro imaginario también. Y eso va a cambiar, no importa si estoy en Nueva York o en Oaxaca, si estoy bien conmigo mismo y me doy la oportunidad de observar mi presente y conectar con las personas con las que estoy en este momento, creo que esas fronteras mentales y físicas se van a sentir mucho más suaves.

Hay diversas formas de interpretarlo o de decirlo, pero tú crees mucho en la virtud curativa del arte, es una constante, unes una preocupación social a través de tus búsquedas individuales siempre con esa posibilidad de curar.     

CB: Para mí la danza siempre ha sido un espacio donde puedo sanar heridas, puedo moverlas, y literalmente me ha enseñado a sobrevivir. Me interesa mucho ofrecer esperanza, fantasía, imaginación a la gente.

En Traslado permanente imaginamos este espacio en el que no existen las fronteras físicas, algo que se siente cada día más lejano. Ahora hasta imaginar es uno de los actos más políticos al que podemos recurrir porque pareciera que a veces ¡no podemos hacer nada!

Podemos soñar que entre todos en algún momento vamos a estar más libres, vamos a poder empatizar más, conectar más. Me gusta pensar que pese a lo que pasa en el mundo podemos buscar un tipo de esperanza, un espacio para soñar, para pensar en que las cosas no pueden mejorar tanto, pero sí un poco talvez. Estoy convencido de que la danza puede abrir otras capas a las personas, cambiar sus perspectivas, muchas veces estamos atorados en nuestra propia perspectiva de la vida y siento que como artistas venimos a abrir un poco esas puertas esperando que eso cambie y que la sociedad cambie un poquito más.

En Traslado permanente aparecen 8 bailarines en escena y un músico en vivo: Isay Ramírez. Fue presentada en la explanada del MUAC, de la UNAM.

“Lo retador y desafiante de este remontaje en Bellas Artes, aparte de que tenemos nuevos bailarines, es que la obra no fue pensada para teatro sino para un espacio público en donde un muro dividía el escenario, eran dos shows, explica Brodermann.

“Entonces estamos replanteando conceptualmente con nuestros escenógrafos Dania García y Raúl Mendoza qué representa este muro, estamos haciendo que sea móvil para que la gente pueda percibir desde los dos lados y también entender esta poesía de que tal vez del otro lado está pasando lo mismo y no nos damos cuenta. Después desestructuramos el muro, y tenemos un espacio en el que buscamos esta utopía colectiva de más libertad, expuso. 09:00…09:50.

No es sólo una puesta en escena

“Logré convencer al Palacio de Bellas Artes de poder activar o irrumpir en el espacio con algunos performances fuera del escenario, con faros vigilantes de luz y bailarines en el lobby y la explanada y después en el teatro.

“Podremos cambiar la perspectiva de la audiencia en un sitio como Bellas Artes, y esta cuarta frontera que se crea con la audiencia normalmente en el teatro y la danza, no exista con nuestras obras”.

“Me gusta pensar en estos pre-shows o activaciones que le dan un espacio de exploración a los bailarines y ya están permeados de información acerca de los espectadores y del espacio arquitectónico donde nos presentemos, eso rompe la frontera con la audiencia, que llega más abierta y desbloqueada. 11:52

“Nosotros sólo estamos expandiendo lo cotidiano de la humanidad hacia el cuerpo”, expresó corógrafo.

La danza contemporánea y Aterno hoy

Plantea César: Lo que hacemos tanto en la compañía como en la danza va más allá de sólo el cuerpo. Pienso en mis prácticas: empiezo el día bailando y después escribo al respecto, lo que me ayuda literalmente a existir y eso lo llevo a mis bailarines, performers y a mi equipo creativo. Siempre estamos buscando desde la improvisación, desde las sensaciones, desde la forma o desde la técnica.

Ahora, en danza siento que hasta la misma forma es insuficiente para tener las palabras y explicar lo que queremos expresar. Me gusta pensar que la danza se basa en las emociones y las sensaciones de cada persona con la que estoy trabajando, y ha sido padre que quienes han formado parte de la compañía son muy creativos y se han ido expandiendo a otros espacios. Más que bailarines son creadores. Y lo veo también en la forma que enseñamos, ahora lo más importante en la danza contemporánea, que al menos estamos experimentando en nuestros talleres y clases, es potenciar la creatividad de las personas más allá de decirles que bailen como yo. Me gusta que nos adentremos en esa potencialidad.    

Estamos buscando más allá que ejecutantes o personas que puedan hacer el paso perfecto, a quienes se adentren a nuestros mundos, y proponer. Por eso me encantan las personas que están en la compañía, con quienes estoy planeando un ensayo de 10 horas continuas.

A mí me gusta desafiar el límite, desafiar el cuerpo y es muy padre ver que hay otros igual o más dispuestos y dispuestas, creo que ahí está una de las claves de lo que es la danza ahora; intentar seguir buscando con curiosidad, con este desafío y que no nos quedemos atorados.

Desde 2022, con la compañía Aterno, César Brodermann ha ofrecido Borderline (2022); Ningún lugar a dónde ir (2023); El concreto es eterno (2023); Traslado permanente (2024); Regreso (2025) y Cómo sostener el peso (2025).

César Brodermann se graduó con honores del Peridance Capezio Center de Nueva York, fue el primer bailarín mexicano en integrarse a la legendaria Batsheva Dance Company de Tel Aviv, donde se certificó como maestro del lenguaje de movimiento Gaga, desarrollado por Ohad Naharin, y en 2023 obtuvo el Premio Nacional de Danza Guillermo Arriaga.

Como parte de la Temporada de Danza: 80 movimientos en el Palacio de Bellas Artes, a realizarse del 7 al 30 de julio, y “que celebra, desde la escena, las huellas de la danza en el marco de los 80 años del INBAL”, se presentará la compañía Aterno, de César Brodermann, en la Sala Principal del PBA. La compañía de danza contemporánea ofrecerá Traslado permanente, el jueves 9 de julio a las 20 horas.  

Traslado permanente, una pieza multidisciplinaria enfocada en la migración como experiencia sensorial colectiva

Comparte este post:

spot_imgspot_imgspot_imgspot_img

Popular

Más como esto
Descubre

Noche tan linda, en el Festival Internacional de Teatro y Danza de Iquique

Tras sus presentaciones en el Museo de la Memoria y...

Tristessa: el México de Kerouac en ...

Los martes hasta el 28 de julio, en la...

Fiesta de compromiso, el sismo del silencio

Los domingos hasta el 12 de julio en el...

Mi hermano no murió como un niño héroe, punto de...

La obra de la dramaturga Maribel Carrasco, dirigida por...