
Introducción
Texto que se esparce, se inventa, arriesga y juega con la escritura performativa donde la creadora (Laura, yo, que siempre es un yo plural), indaga y cuenta de modo fragmentario las alteraciones y diversidades que la ocupan mientras realiza una investigación artística. ¿Un diario íntimo? ¿Una partitura? ¿Un estudio de sus invenciones? ¿Un recabar situaciones? ¿Una propuesta futurista?
Sacudir; ir y venir; registrar mosaicos, partes, mientras las palabras llaman unas a otras y convocan a una reflexión colectiva.
Este texto surge de la invitación recibida para compartir mis prácticas en el Coloquio corporal 2024 a través de la Licenciatura en teatro de la Universidad de las Artes, UNAY.
Una invitación
Recibir una invitación es un halago y a la vez remueve, pone en juego la incertidumbre, las preguntas: ¿Cómo nos legitimamos? ¿Son nuestras prácticas las que nos autorizan? ¿Son nuestros años de experiencia, nuestro bagaje? ¿Son nuestras publicaciones? ¿Quién y cómo? ¿Desde dónde?
Elegir el tono, ¿el tono de voz? La textura de la narración.
¿Podré aportar, mirar, escuchar y dar lo que se me solicita?
El temor aparece. Recuerdo una anécdota de Antonin Artaud, la vez aquella que fue a dar una conferencia y se quedó todo su tiempo de charla, mudo ¿Y si me pasa eso, si me quedara muda? Y una, como tantos, se pregunta: ¿por qué acepté? ¿Quién nos manda ir a kilómetros de distancia a realizar una inmersión de esta magnitud? Me ha tocado trabajar en diversas latitudes, el mapa rompe sus fronteras en las prácticas artísticas y el encuentro, la hospitalidad (mutua) se hace carne.
Este texto se va construyendo con:
Recortes (que pueden adecuarse a lo secuencial o no).
Reencantamiento (volver a reencarnar, redescubrir lo primordial en la era técnica, descubrir la narración, nombrar de otra forma y dar lugar a un nuevo formato). Recuerdos (recordar nos implica en un saber que nos acerca al pasado y, de algún modo, a suponer un futuro. ¿Elegimos los recuerdos o ellos se nos imponen? ¿Hay variaciones?).
Las erres insisten.
A la vez, como una dedicatoria a la novela “Rayuela” de Julio Córtazar, quien sugiere cuatro maneras de leer su libro: Al estilo tradicional, leyendo de principio a fin. Lectura secuencial, leyendo del primer capítulo hasta el cincuenta y seis, y obviando el resto. Lectura en desorden, alternando capítulos según un índice que se encuentra al inicio del libro. Y según palabras del autor: tal y como desee el lector.
Una invitación que se concreta en una práctica. Cómo narrar, entonces, la realización de una investigación artística. Sabemos que investigación viene del latín e implica búsqueda, indagación. Y que nos lleva a la palabra “vestigium” que implica ir en pos de una huella, de una pista. Investigación artística, ese explorar sobre la manifestación de cada ser humano, de forma singular y en común, que se plasma en diversos lenguajes (música, danza, teatro, pintura, etc. y la que “guarda” a todas, para soltarlas, la poesía).
Recorte I:
Participar en un Coloquio corporal con dos invitaciones concretas, un conversatorio donde abordar mis procesos de investigación y acompañar durante una semana a estudiantes de la Licenciatura de danza y teatro, invitación que me pone a sacudir el cuerpo entero, a releer, estudiar, revisitar materiales, en-tender-me y recordar experiencias diversas de estos más de 20 años de trabajo continuo. Buscar los cuadernos con las anotaciones y hacer otras nuevas. Comenzar a trazar cierto trayecto. (Y es un comenzar porque siempre es un hacer nuevo, un grupo nuevo, ninguna situación será como la anterior).
Reencantamiento I: En mi práctica escénica abordo el registro de manera simultánea. El moverse y el registrar a través del papel con palabras me resultan necesarios. Así el signo, la letra, la huella. Siento que es otra forma de abordar y contemplar/experimentar el proceso. Mi sensación íntima y que a la vez la hago pública con cada grupo, con cada colectivo con los que trabajo es que acceder a otra forma es necesaria como el agua y que escribir es bailar en otra escena. Ir transformando el lenguaje y crear ficciones nuevas en todas las áreas del arte. Salir de los estereotipos que se han instalado en nuestro imaginario por pura insistencia.
El proceso de exploración es diverso cada vez pero hay constantes, repito pero en esa repetición que hace a la diferencia, acompaño la reciente nueva concepción a través del registro de la escritura. Esto permite un archivo vivo y una documentación que da lugar a ese ir y venir en el hacer, ese interrogarse para -por momentos- avanzar.
Recuerdo I:
En esta oportunidad el Coloquio invita a sus estudiantes a tener una semana para abrirse a la investigación bajo tres ejes:
Re/des/organizaciones y vínculos extraños
Migraciones/transiciones/mudanzas
Cuerpxs e identidades humanxs y no humanxs.
En la primera jornada de encuentro tengo la oportunidad de exponer mi inicio, mi manera de encontrarme con el tiempo-espacio y adentrarme en el proceso. Compartir hasta establecer un lenguaje común con las participantes. Crear/inventar/descubrir modos de estar juntas.
Las siguientes jornadas acompaño a los grupos que se abren (con más o menos ganas) a un diálogo entre sus procesos y sus intenciones.
Recorte II:
Este texto no solo trata de develar lo ocurrido. Más bien intenta compartir nuevas preguntas que van surgiendo o más bien poner el foco en aquello que hace a la exploración, a la simbolización, a la creación en una investigación artística.
Me descalzo, busco un vaso de agua, vuelvo a la hoja blanca que no es blanca porque guarda lo ya trabajado, – por una misma, por los otros/as- en el tiempo histórico, aquello que ha quedado inscripto. Vuelvo a levantarme, busco algún libro, leo en voz alta, lo dejo, vuelvo a la silla, pongo una palabra y me levanto, vuelvo a caminar, a recordar elementos de simbolización como por ejemplo: juego, imagen, palabra, cuerpo.
Muevo los pies, las manos.
El cuerpo y su respirar. Un hacer de equilibrista.
Reencantamiento II: Respiramos trece veces en un minuto, esto me lleva a pensar en el poema: Trece maneras de mirar un mirlo, poema de Wallace Stevens. Mi cuerpo, mi respirar en el poema y el poema en mí.
Trece maneras de mirar un mirlo
Entre veinte montañas de nieve,
La única cosa que se movía
Era el ojo del mirlo.
…
Recuerdo II:
Así de un lado para otro ando, andamos… Roland Barthes nombra “el mariposeo” a esa manera de deambular mientras se va pensando y organizando una propuesta, una acción. Por ejemplo: ir a tomar agua; prepararse un mate; buscar algo para comer justo cuando se iba a empezar a ensayar; hojear libros que no hacen a la cuestión a tratar pero que se vuelven tentadores; en el preciso momento en que se iba a “empezar”, escuchar una llamada por whatsapp y responderla de inmediato. Barthes cuenta algunas acciones de su mariposear: “vaporizar una mosca, cortarme las uñas, comerme una ciruela, ir a mear, comprobar si el agua del grifo sigue saliendo lodosa (hubo un corte en el agua hoy), ir a la farmacia, bajar al jardín a ver cuántos duraznos maduros hay en el árbol, hojear el periódico, armarme un artefacto para sostener mis papeles, etc”. Un rastrear; en ese mariposeo se va gestando un decir otro. Se van creando, encarnando formas, ficciones, escenas y la mímica en este mariposear incansable.
Podríamos preguntarnos: ¿qué tiene esto que ver con la investigación artística? ¿Se pueden acompañar/enseñar creativamente dichas investigaciones? ¿Podemos identificar el motor de los procesos creativos propios y ajenos? En esos mariposeos, en esos antes de e incluso durante, van tomando cuerpo ciertas ideas, imágenes, palabras.
Podríamos decir que cuando irrumpe el deseo, cuando ya está en la punta de la lengua, en las manos, en el moverse del cuerpo, aparece todo el ecosistema, la nube, la piedra, la naranja, el mirlo, tú y yo, como un gran universo de viaje.
En algunos momentos el grupo manifestó las siguientes frases:
Explorar formas de trabajo en equipo con personalidades diferentes.
Explorar la tolerancia a la frustración.
Aprehender más formas de experimentar
Cómo no me quedo con la primera idea que viene a mi cabeza.
Podríamos establecer un camino, un trayecto con instancias.
Recorte III-CAMINO-VAIVÉN.
Preguntarse, preguntar. El proceso como pelar una cebolla. Como encontrarse en un bosque y buscar el camino que nos lleve a casa, como remar en brea y otras en puro algodón.
Entre tanto las preguntas del cómo, por qué, para qué, atraviesan el objeto de investigación con la importancia de ese objeto hallado, y lo explorado. Pero no solo estas preguntas sino a qué se debe ese impulso, cómo puedo colocar mis manos, qué lecturas van a servir para sostener este trabajo, esta búsqueda. Qué sonoridad, qué vestimenta, qué objetos, qué sinestesias y así podría estar en el día, en la noche.
Me gusta hacer y decir que podríamos estar días enteros y noches enteras probando solo con un movimiento del dedo gordo del pie (movimientos quietos, veloces, hacia lados distintos, movimientos inexplorados).
Reencantamiento III
Premisas.
Hay un puñado de estas premisas que se hacen presentes a la hora de plantear/plantar el trabajo.
La idea del lenguaje, de los matices, qué lenguaje para esos movimientos. Notar como las ideas, las formas ya establecidas, los discursos siempre iguales e impuestos, se van transformando y surgen otras formas, diferentes, que nos sorprenden, nos asombran, que comienzan a percibirse, y van moldeándose/moldeándonos en una nueva creación hasta llegar a un extrañamiento.
Quizás tenga lugar un objeto recién descubierto: construcción de un artefacto poético capaz de tocar a otrxs.
Primeras imágenes que son el punto de partida. Primeras intuiciones, relámpagos, recovecos. Y el tener en cuenta que cada una de nosotras es una composición singular en la que un tejido de frases ha anidado.
Ir y venir
Ese vaivén del ir y el venir (toda una dinámica social) que siempre nos lleva al poema de César Vallejo en su libro Poemas humanos me ayuda a seguir, a no molestarme con las vueltas que doy y damos en los procesos de indagación y creación.
Epístola a los transeúntes
Reanudo mi día de conejo,
mi noche de elefante en descanso.
Y, entre mí, digo: ésta es mi inmensidad en bruto,
a cántaros éste es mi grato peso,
que me buscara abajo para pájaro;
éste es mi brazo que por su cuenta rehusó ser ala,
éstas son mis sagradas escrituras,
éstos mis alarmados acompañantes.
…
Desorden
Y otra vez, después de logrado cierto orden (de ideas, de papeles) llega el desorden, otra vez todo el material, las hojas dispersas, más de una taza llena de té, otra de café, la botella de agua, los lápices que ruedan en su propio ritmo y, de nuevo, el mariposeo hasta encontrar algún eje. Hay un pendularse entre el orden y el caos, entre la estructuración y la desestructuración.
El descubrimiento
¿Cómo saber que eso es interesante, a qué debo renunciar ante lo otro, qué parte del bagaje que lleva meses de trabajo, años, una vida nos llevaron al cómo y qué desmalezar?
Encuentros, renuncias, creación, fragmentos de la vida. Una frase de Pascal se hace lugar en mi memoria: «Pensamiento que se me escapa, yo lo quería escribir; escribo, en cambio, que se me escapó».
Trato de atrapar eso que se fuga. Aparece el carozo, el meollo y me permito sostenerlo entre las manos.
Decisiones
Durante los encuentros las participantes/los elencos/ los grupos de trabajo, también vuelcan sus incertidumbres. ¿Por qué se toman ciertas elecciones? ¿Cómo saber que esto sí y no lo otro? Y las respuestas también se inventan, se improvisan, pero para llegar a ese punto hay que haber hecho un amplio recorrido de lecturas, de prácticas, de pruebas con sus equívocos. Construir una maqueta de supuestos, y ensayar. Ensayar, corregir, pulir tantas veces como se pueda. Ensayo que lleva a modificaciones, a trasgresiones, hasta que el propio cuerpo nos hable y una voz colectiva aparezca donde todas estemos cercanas, encarnándola.
En lo personal me ayuda pensar en la destilación. En las capas, en las sombras, en el plegar y el probar tantas veces como se pueda. El proceso es la obra, no hay más que ese proceso (Jorge Luis Borges dice –considero que exagerando –en uno de sus prefacios a Los conjurados: “Toda obra humana es deleznable, afirma Carlyle, pero su ejecución no lo es”. (Y aquí nombro a Borges quien nombra a Carlyle para autorizarse a esbozar un concepto. Nos vamos tomando, me atrevería a decir que siempre, de la mano y las palabras de otrxs para autorizarnos a ciertas referencias y acciones) y Eva Lootz habla de una forma de fluidez que impactará y hará sentir la fuerza del proceso, del mientras se está haciendo.
La risa
¿Dónde se ubica la risa cuando investigamos? La risa, ese gesto social, compartido, aunque estemos solos (hay en nosotros siempre otro), aunque estemos leyendo en el metro y algo leído levante la barrera de las prohibiciones. La risa trabajada por el filósofo Henry Bergson y por el psicoanalista Sigmund Freud, resulta ser algo muy serio.
Creo que la risa se suelta cuando percibimos algo, y resuenan en nosotrxs ciertas palabras, ciertas imágenes, y nos avisa que prestemos atención, que estamos cerca de un descubrimiento.
La curiosidad
La curiosidad y el asombro por todo lo que aparece en la escena, cuerpos, olores, sonidos, dejarme abrazar por el espacio, abrazarlo, contemplarlo. Salir de mi zona de confort. El investigador, el artista: personas curiosas a las que casi todo les atañe.
Deseo
¿Pertenece el deseo a una determinada clase social? ¿Hay diferentes deseos según las clases que ocupemos? ¿Se nos impone el deseo? Como todo lo relacionado con el hecho creativo, el deseo, lo que nos impulsa a la búsqueda es misterioso y aquí de nuevo me dejo llevar por las palabras de Borges que, otra vez tomando Los Conjurados, dice: Escribir un poema es ensayar una magia menor. El instrumento de esa magia, el lenguaje, es asaz misterioso. Nada sabemos de su origen. Sólo sabemos que se ramifica en idiomas y que cada uno de ellos consta de un indefinido y cambiante vocabulario y de una cifra indefinida de posibilidades sintácticas. Con esos inasibles elementos he formado este libro. Y todavía agrega como tendiéndonos la mano, algo más: En el poema, la cadencia y el ambiente de una palabra pueden pesar más que el sentido.
Se trata, entonces, de buscar el hueso del deseo, experimentar, investigar.
Las referencias
Como nos dice Macedonio Fernández, el mundo ha nacido antiguo y es por dicha razón que se trata de alimentarse de todas las posibilidades existentes. Escuchar a mi abuela y a Wisława Szymborska; mirar el dibujo de mi sobrino a ver una exposición de Yoko Ono; oler una flor a visitar un local de fragancias; comer una almendra del huerto de los padres de un amigo a contemplar la obra de Suraia Abud; leer la carta que me dejó mi madre a leer los poemas de Rocío Cerón; bailar en la calle y asistir al estreno de Sidi Larbi Cherkaoui.
Desde el barrio, la calle, al museo, el teatro, toda esa gama entra dentro de nuestras prácticas y necesitamos atenderlas, asistir con el cuerpo presente a cada una; no hay prioridad de valores en las referencias; todas ayudan a disponer de ellas para nuestra obra, acción.
Repetición:
Se entenderá la investigación artística como un proceso de exploración realizada por artistas en el que se reflexiona sobre la práctica individual y colectiva a través del diálogo entre producción artística, la documentación del proceso creativo y los referentes pertinentes. En estas instancias se pasa por el mismo lugar más de una vez. Sólo que más que un recorrido circular, es un recorrido espiralado. Nuevas percepciones aparecen y avanzarán hasta conceptualizarse.
Recuerdo III
La memoria es un instrumento que indaga en los tiempos pasados aunque se presentifica. A más entrenamiento de memoria –aprender un texto por ejemplo, decirlo en voz alta, cambiar las formas de enunciarlo-, más posibilidad de recordar.
Acompañar y compartir es una constante en mi cronología vital. Y la mirada tiene su peso, su valor.
¿Qué miro cuando miro?
¿Miro mi sombra?
¿Miro el cabello que adorna mis hombros?
Detrás ( An Lu)
Mirar por encima
del hombro ajeno
que de repente se alza
con tanta fuerza
que desgarra
el ojo del mirón
que huye
sin haber logrado
disiparse en el chismorreo
y encontrarse a solas
con su resabio
bajo
las uñas.
Epílogo.
Hago referencia a reencantar, reencantamiento, concepto que escuché a Silvia Federechi en una charla, y me pareció atrayente. Ella dice que cuando habla de “reencantar el mundo” se refiere a descubrir lógicas y razonamientos distintos a los del desarrollo capitalista. Si todo lo que conocemos y queremos es lo que ha producido el capitalismo, entonces no hay esperanza alguna de un cambio cualitativo para nuestra supervivencia. Habla del “reencantamiento” de la tierra, ya que se trata de reconectar nuestra relación con la naturaleza, con las demás personas y con nuestros cuerpos, a fin de permitirnos no sólo escapar de la fuerza gravitatoria del capitalismo, sino recuperar una sensación de integridad en nuestras vidas.
Creo que ese encuentro de integridad en nuestras vidas singulares y plurales, es la búsqueda hacia donde fluye la investigación artística. Reencantar al grupo y contagiar creativamente para que seamos más en el deseo de creación/transformación y esto se vuelve sumamente necesario en nuestros tiempos después de la pandemia y a atravesados por las guerras y la sociedad del espectáculo. El arte se vuelve vital frente al desmantelamiento de lo humano.
Después de una semana intensa de trabajo –sin olvidar que el grupo es el lugar de la unidad y la fragmentación –en el último día, los tres grupos presentaron sus investigaciones. Y contaron cómo fue el proceso, sus herramientas y sus interacciones.
Contar-hacer como acto político. Poner en escena un común sobre qué se estuvo indagando, sobre qué nos llevó a observar, detenernos y abrir ese proceso al público/participante, a otrxs.
Y se trata en este momento, en este presente/futuro, de construir lenguajes escénicos opuestos a la sociedad del espectáculo y del consumo. Investigar, crear, nombrar, así, un acontecimiento que con-mueva.
Laura Szwarc
Artista escénica, escritora, arteducadora, activista cultural. A través de sus investigaciones y creaciones despliega experiencias que estimulan el pensamiento poético y crítico, así como el trabajo colaborativo en comunidades. Integra y dirige la Asociación Cultural Akántaros: entidad intercultural y transdisciplinar. Co-creadora de En giro y a la olla y Erre con erre, colectivos artísticos. Integra el grupo Nadir para la descolonización de las representaciones. Es parte de la REACC (Red de Espacios y Agentes de Cultura Comunitaria); Vincular (Red latinoamericana de creación escénica para los primeros años); Red Relatosur (Red latinoamericana de teatro foro). Lleva publicados libros de poesía, teatro, LIJ y ensayos por los que ha recibido reconocimientos. Más información en: https://lauraszwarc.com/



