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La Chica del Bikini Azul, en el teatro Silvia Pinal

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Teatrikando

Laura Luz. Foto (cortesía del autor de este texto)

Pensé ir a ver un recuento de las canciones más famosas de Luis Miguel o que de alguna manera se hiciera una biografía del famoso. No fue así.

Lo que me tocó presenciar fue una historia descabellada, como Mentiras, con la que comparte un funeral en que habrá un misterioso encuentro de cinco hermanos, que por cierto ahí se conocen. No relato que el mayordomo es el asesino, porque la trama va más allá de lo que le cuento. Luego realizarán unos viajes para encontrar lo que se les pedirá para obtener la millonaria herencia.

La parte vocal es impecable, la coreográfica cumple, ya que no hay alguna parte en que haya necesidades especiales o excesivas. El vestuario es sencillo, retrata a los personajes y su personalidad.

Ahí pudimos ver a Juan Solo, Laura Luz (excelente), Manuel Gorka, Gloria Tobá (divina), Juan Carlos Velandia, Carlos Salazar, Adrián Pola, Manuel Corta, Vanessa Bravo, Antonio Arochi y Victoria Trujano. María Filippini está en otras funciones.

La parte de video mapping es eficiente con su función de enlazar las escenas de manera instantánea, estamos en un aeropuerto, una playa, competencia de motos, interior de casa o zona exterior de un edificio para que sucedan escenas en la parte alta y en el escenario. Todo esto sin pérdida de tiempo.

La parte musical está muy bien cubierta (No conozco el nombre del director, no hay programa de mano) es exacta en sus entradas y salidas.

Pues que le cuento, le diría que hay un testamento que cumplir y deben satisfacer el deseo de su fallecido padre y consiste en que tengan una novia y contraigan nupcias dentro de un plazo fijado, esto es “todos”; un abogado les llevará de la mano para satisfacer su última voluntad.

Es un roperazo, o sea, las canciones no cuentan la historia, sino que se les hace encajar más o menos vengan al caso. Hay dúos, tríos y cuartetos muy bien interpretados. La unidad de color o composición en los diseños de la escenografía digital y vestuarios no se aprecia, es común en estos híbridos visuales, hay colores de todo tipo.

La incondicional es el número fuerte que todos esperábamos, se oyen fragmentos. Otro del que escuchamos algunas líneas es Un hombre ama a una mujer (aplausos cálidos), así que eso es lo que nos llevamos en la memoria. Algunos chistes no se entienden, problemas con el sonido y el gran número de butacas.

El libreto es de Edgar Cañas y Juan Carlos Velandia, la dirección es de Edgar Cañas, les deseamos la mejor de las suertes.

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