PRIMERA PARTE: Precariedad e informalidad en el trabajo de artistas[1]
Se sabe que, durante la pandemia, la crisis pegó con dramática fuerza en los hogares de los trabajadores de la cultura, y entre ellos, a las y los artistas. ¿Pero qué tanto ha continuado esa dinámica de precarización e informalidad de esa categoría de trabajadores en el 2023? Al respecto, disponemos de series trimestrales con informaciones muy valiosas elaboradas por personal especializado del INEGI y publicadas en la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (la ENOE). Procedo a comentar aspectos interesantes de varias ocupaciones de este sector cultural y acumulados en la tabla anexa, con referencia sólo a tres grupos de trabajadores: músicos, bailarines y coreógrafos, y actores (tales denominaciones son del INEGI). Quien guste, podrá consultar a través de la ENOE, otras categorías laborales afines (gestores, promotores, directivos), del ámbito cultural.
Los indicadores presentados revelan en buena medida las principales características de las condiciones derivadas del empleo, como la participación de hombres y mujeres en el mercado de trabajo. Las cifras incluidas en la tabla son las correspondientes al país y al cuarto trimestre del año 2023, y sólo en dos renglones pude conseguir las correspondientes a Morelos, que se encuentran entre paréntesis. Cualquier lector/a interesada en gráficas con las series temporales respectivas a cada indicador, las podrá encontrar en la fuente de la tabla. Al respecto debo al menos comentar, que por el alto índice de informalidad en estas ocupaciones, la variación entre un trimestre y otro es muy alta, pero en el respectivo a salarios hay una constante: se mantiene a la baja a lo largo de los años.
Notamos una gran diferencia entre la cantidad calculada de músicos y las otras dos ocupaciones: de hecho, sería casi un 10 % los empleados como bailarines o coreógrafos, respecto de los músicos, y en el caso de los actores, apenas serían un 3 % respecto al total de los músicos. De una vez advirtamos que en las estadísticas de empleo, se da entrada a información cuando hay oferta y demanda de cierta ocupación y con ello una transacción acordada, y que en el caso de quienes en las esquinas o plazas hacen una función artística sin contrato (casual o periódica), cuando el músico, cirquero o clown pide cooperación, no se le considera como ocupado. De ahí que, sin duda, debe haber millares más de personas que viven de la música o de alguna actividad artística realizada en las calles, que NO han entrado a estas estadísticas. Eso sería un asunto pendiente en estudios de empleo en este sector.
Enseguida observemos el salario mensual promedio obtenido en el último trimestre del 2023: se encuentra apenas por encima del salario mínimo, en el caso de músicos y bailarines y coreógrafos, pero muy por debajo, a la mitad, en el caso de las actrices y actores (en 2024 el salario mínimo mensual es de $7 468 pesos).
Luego notemos que, en los tres grupos ocupacionales, hay un porciento de empleados con un segundo empleo, mayor en el caso de los músicos. La informalidad laboral pega a las tres ocupaciones, con más fuerza sobre los actores y los músicos y en este caso, al 100 % de los músicos con empleo en Morelos. Eso indicaría que NO hay puestos formales laborales para músicos de Morelos, lo que nos deja el pendiente de verificar si los contratados para la Banda del estado no tienen plaza.
Las últimas cifras que comento corresponden a la presencia de mujeres en este sector: es el caso de la música en que se manifiesta muy menor, y cerca del 45 % entre actores y bailarines/coreógrafos. Agrego que, si se revisan los salarios mensuales por género, en el caso de actores y músicos, son menores en mujeres, y sólo en bailarines, mayores para ellas. En una próxima entrega presentaré otras ocupaciones, entre ellas las de escritores.
Tabla 1. Precariedad e informalidad del empleo en las artes (ENOE/INEGI), trimestre 4, 2023. Elaborada por el autor con base en consultas realizadas el 12 de marzo de 2024 en <https://www.economia.gob.mx/datamexico/es/profile/occupation/>.

Nota: entre paréntesis están cifras disponibles para Morelos.
SEGUNDA PARTE: Precariedad en empleos y actividades artístico-culturales[2]
Hace dos semanas presenté aquí un cuadro con este tema que completo ahora con algunas actividades complementarias. Es importante señalar que las categorías usadas por el INEGI en la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (2023-IV), empleadas aquí, no coinciden con las usuales dadas dentro de los gremios artístico-culturales, y que las estadísticas aportadas suelen incluir empleos afines a la actividad mencionada. Con esas advertencias de por medio, vale iniciar este análisis comentando que decidí incluir no sólo actividades típicamente artísticas (cantantes, escritores y críticos literarios, docentes de las artes…), sino algunas realizadas por grupos o compañías de personas que se desempeñan en el sector cultural, como promotores y compañías artístico-culturales, con puestos que en gran porcentaje suelen ocupar trabajadores formados en las artes y más.
Los datos de la tabla 2 anexa (elaborada por mí con base en la ENOE 2023) incluyen entre paréntesis datos de Morelos cuando la fuente los ofrece, ciertamente pocos casos. Sin embargo, los límites nacionales y sus promedios nos muestran con crudeza la precariedad de los empleos y plazas disponibles en este campo cultural.
En conjunto, esta tabla nos muestra el total de la población ocupada en el país, el porciento de ella con un segundo empleo, el salario promedio mensual, la edad promedio, el porciento de informalidad del empleo ocupado, las horas trabajadas a la semana y el porciento de población femenina empleada en cada actividad.
Observamos los máximos en población ocupada en compañías y grupos de espectáculos artístico-culturales y le siguen quienes se ocupan de la instrucción artística. Luego, en materia de salario mínimo mensual, cuatro de las ocho actividades mostradas tuvieron salario menor que el salario mínimo mensual aplicable al año 2023, el resto, levemente por arriba de éste, pero no más de un 40 % arriba del mínimo, lo que nos permite también ubicar la precariedad de estas actividades en el sector. Es el grupo de escritores el que muestra el promedio salarial mensual menor de todas las categorías, pero curiosamente el que presenta mayor número de horas laboradas por semana, y máximo promedio de edad.
Enseguida, quienes se ocupan de instrucción en estudios y capacitación artística son quienes presentan más alto por ciento de segundo empleo. Puede entenderse por la escasez de plazas de tiempo completo o medio tiempo en instituciones de enseñanza artística, cuando las hay.
En todas las actividades presentadas, el porciento de informalidad en el empleo es superior al 50 % y en su mayoría, por encima del 75 %. Para el estado de Morelos, es de 100 % en el caso de músicos y de instructores de las artes, de acuerdo con la encuesta, si bien sabemos que hay plazas de tiempo completo en algunas instituciones públicas de enseñanza artística de Morelos.
En lo que respecta a las horas semanales trabajadas, notamos que en su mayoría, excepto escritores, está cercana a veinte horas (laborar media semana), lo que también expresa precariedad.
Invito a nuestros lectores a profundizar en el análisis de esta tabla, a navegar en la ENOE, pues observará en las tablas y gráficas proporcionadas en ese importante recurso, las brutales variaciones (suben y bajan) de los indicadores presentados, según la temporada del año, según la entidad federativa y por género, lo que añade a la precariedad que intenté mostrar, otros signos de las dificultades financieras que enfrentan las y los trabajadores de la cultura de nuestro país y de Morelos.
Tabla 2. Precariedad e informalidad del empleo en las artes (ENOE/INEGI), trimestre 4, 2023. Elaborada por el autor con base en consultas realizadas el 12 y 29 de marzo de 2024 en <https://www.economia.gob.mx/datamexico/es/profile/occupation/>.

Nota: entre paréntesis están cifras disponibles para Morelos.
[1] Originalmente publicado en La Jornada Morelos, Opinión, 16 de marzo de 2024.
[2] Originalmente publicado en La Jornada Morelos, Opinión, 30 de marzo de 2024.



