spot_imgspot_imgspot_imgspot_img

Tras bambalinas

Date:

La violanción de una actriz de teatro. Carla Zúñiga. Foto: Carlos Alvar.

“La ciencia de cómo funciona, de cómo viaja la luz, cómo se mueve, cómo reacciona, me fascina”

Entrevista a Alita Escobedo por Hugo Wirth

El diseño y la iluminación en el teatro mexicano es un área del que se habla muy poco y que necesita un enorme reconocimiento por todo lo que aporta a las artes escénicas. Entrevisté a Alita Escobedo para adentrarnos un poco en la experiencia de una diseñadora de escenografía e iluminación con una increíble y apasionada carrera.

Hugo: ¿Me puedes decir tu nombre completo y a qué a qué te dedicas?

Alita: Mi nombre completo es Alejandra Escobedo Muñoz y me conocen como Alita Escobedo. Soy diseñadora de escenografía e iluminación.

Hugo: ¿Por qué te interesaste en esta profesión? Sobre todo, teniendo en cuenta el contexto en Tijuana ¿qué tan complicado fue para ti entrar en este mundo?

Alita: Bueno, siento que como que hay dos líneas que me marcaron para decidir dedicarme a esto. Una de ellas es que yo empecé con mi educación artística desde muy chica. Tuve una formación profesional en Danza, y me acuerdo que me encantaba ver las funciones del Centro Cultural Tijuana. Entonces, siempre que estaba allá, a mí me gustaba jugar tras bambalinas. Yo tenía un amigo con el que recorría todo el teatro. Entonces, la mecánica Teatral siempre fue algo como muy muy fascinante para mí. Y sabía que me quería dedicar a algo que tuviera que ver con esa estructura, pero no sabía muy bien qué. Y la otra línea es que también mi abuelo era electricista. De alguna manera siempre estuve muy cercana a todo este mundo de la electricidad y de la luz. La ciencia de cómo funciona, de cómo viaja la luz, cómo se mueve, cómo reacciona, me fascina. Entonces, creo que esas dos líneas fueron fundamentales para que yo decidiera qué era lo que quería hacer en la vida.

Busqué quiénes eran los iluminadores de Tijuana, y empecé a asistir a un iluminador que es bastante reconocido. Cuando tenía que tomar la decisión de estudiar una licenciatura, decidí irme a la Ciudad de México. Acá en Tijuana no había opciones para esa carrera.

Hugo: ¿Qué tan importante crees que sea establecer una carrera de iluminación? ¿Y qué tan interesada estás tú también, por ejemplo, en tratar de profesionalizar a las personas que se dedican a esta área? ¿Crees que sí sea una buena inversión, digamos, entrarle a esto?

Alita: Sí, totalmente. Pienso que una formación profesional te acorta caminos. O sea, no estoy diciendo que sea la única y exclusiva manera de formarte, pero sí cortas muchos más caminos y sí tienes una formación mucho más especializada. Entonces, creo que es fundamental, y por el movimiento artístico que hay en la ciudad de Tijuana, y en Baja California, creo que es urgente una formación profesional en todas las ramas, no solo en la actuación y en dirección.

Mientras más sólidas tengamos nuestras bases, la infraestructura teatral se vuelve más fuerte y, por ende, genera mayores recursos también.

Voy a cumplir dos años que decidí regresarme a vivir a Tijuana, porque también para mí me es importante poder aportar a una ciudad que me ha dado tanto.

Los justos o la guerra. Emmanuel Varela. Foto: Carlos Alvar.

Hugo: ¿Qué te qué te apasiona más, digamos, en cuanto al diseño de escenografía e iluminación? ¿Y cuál es tu búsqueda como artista?

Alita: Creo que nunca nadie me había preguntado eso. Para ser franca, lo que más me interesa es la búsqueda constante de las posibilidades espaciales. Y para eso la luz es fundamental, pero por ende también el espacio. Creo que yo siempre, desde un gusto personal, he preferido el diseño de iluminación. También porque es un lenguaje con el que me siento más cómoda, por mis orígenes, por el inicio de mi carrera. Cada vez tenemos más herramientas técnicas y demás, como para poder manejar la luz. Lo que para mí es importante cuando un espectador ve un trabajo donde estoy colaborando, es que la experiencia escénica y la luz transmitan algo per se. Para mí es muy importante dejar claro que es una rama artística fundamental de las artes escénicas y que es una profesión de la que se puede vivir.

Hugo: ¿Qué cosas han cambiado durante toda esta trayectoria que llevas? ¿Qué es lo que le dirías a Alita Escobedo novata para no cometer los mismos errores?

Alita: Definitivamente, dejar de estar preocupada por cometer errores. O sea, si algún consejo seguiría, sería: haz tu trabajo de la mejor manera con las herramientas que tienes de la mejor manera posible, exprésalas, disfruta el proceso. Te vas a equivocar y está bien, el error no lo veas como tu enemigo, el error es tu mayor aliado, porque en el error hay una cantidad de posibilidades infinitas.

Siento que a partir de que empecé a vivir el error como una oportunidad y no como un fracaso, empecé a conocer muchísimo más a mi creatividad.

Hugo: ¿Cómo logras integrarte como creadora a un proyecto teatral? ¿Qué tan importante para ti es la comunicación entre todas las demás áreas?

Alita: El maestro Pascal dice algo que a mí me me dio mucho sentido en el momento cuando me lo contó, que decía que había tres tipos de directores:

Uno, el que quería un dibujante, que tenía perfectamente claro todo y tú trabajo es aterrizar eso y que pase. Otro, el que está absolutamente perdido. Que no tiene ni idea del espacio. Entonces, es ahí donde uno entra a escuchar, a ver y a traducir qué es lo que quiere el otro. Y luego está el tercero, el que es un punto medio entre los otros dos. Con ese último está la posibilidad de un diálogo y un rebote de ideas. Y ahí, pues, yo coincido totalmente con el maestro Pascal. Creo que depende mucho, también, de la confianza y la química que tengas con el director.

Hugo: Cuéntame de tu proyecto que vas a presentar para el Fonca, ¿de qué va, cuál cuál es esta experiencia que le estás proponiendo a los espectadores en Tijuana?

Alita: Eso es algo que me apasiona muchísimo, estoy muerta de miedo, muerta de miedo. Este, básicamente, yo ya tengo un par de años queriendo trabajar con la luz y el espacio. Tengo muchas ganas de empezar a hacer otro tipo de proyectos visuales que no sean escénicos. Es decir,  instalaciones, intervenciones y demás.

Estoy cansada de tener que pensar muy prudentemente, ¿qué voy a pedir a un técnico para que sea eficiente? De cuidar cómo me veo, etc. Lo que yo necesitaba era un espacio chiquito donde pudiera respirar y decir, ok, en este espacio no me tengo que cuidar. En este espacio puedo ser escuchada, en este espacio puedo ser libre. De ahí salió la idea de generar espacios seguros a través de la iluminación.

Estoy haciendo algo que quiero hacer, donde yo soy la responsable de toda la línea artística, y eso me enloquece, porque siento que es algo que ya quería hacer. Porque siento que esto también es como el inicio de una otra área de mi carrera que siempre había querido explorar.

Corazón Gordito. Saúl Enríquez. Foto: Carlos Alvar.

Comparte este post:

spot_imgspot_imgspot_imgspot_img

Popular

Más como esto
Descubre

Tres décadas de teatro itinerante producido por la UNAM

Ubú Rey, a cargo del Carro de Comedias, hasta...

Juego, ritual y representación: algunos siglos después del Génesis

Rubén Sicilia, dramaturgo y director de teatro cubano, ofrece en este ensayo Una interesante revisión de la representación teatral en términos de su fusión con el juego y el ritual, con la invitación al lector a explorar personalmente la potencialidad de un teatro que se acerque al rito y actualice el espacio de libertad que implica el juego en la actividad teatral

El Rey Lear, de Rogel: la corrupción del arte y la búsqueda de autenticidad

Del 7 de mayo al 7 de junio,  en el Teatro Helénico  En este montaje de  una de las tragedias centrales de William...

“Regina Espina” invitada al Festival de Teatro de Cámara (FESTECA)

Regina Espina, (encarnada por Annie Ferrer), una actriz, apegada a...