
Cuando habló con nosotros, el maestro Tito Vasconcelos se encontraba en el segundo día de este noviembre de muertos, más tranquilo que el 31 de octubre y el 1 de noviembre en esta CDMX. “Estoy redactando mis memorias, que se publicarán el año que entra, para recordar todo lo que hemos perdido de esta ciudad, y algo de lo que hemos ganado, aunque son más lamentables las pérdidas”, dice.
En lo que la ciudad se transforma y el actor, empresario, investigador, “enemigo” del teatro tradicional y figura imprescindible del cabaret en México desarrolla el músculo de la memoria, nos comenta que este noviembre está lleno de efemérides de la comunidad “sopa de letras” (LGBTTQ+):
- El tradicional desfile de calaveras, que nos heredó la señora Brócoli con Espectro. “Los mexicanos deberíamos exportar fiestas y tendríamos buenos ingresos por esta expatriación de nuestras costumbres. Este de las calaveras es un desfile grandemente apoderado por la comunidad de travestis, y la posibilidad de travestirse y transformarse no puede ir sin su presencia. Eso toca a la comunidad indirectamente”.
Pero Cotita de la Encarnación nos toca… Durante el siglo XVII, los homosexuales fuimos perseguidos, alcanzados y asesinados junto con judíos, negros, mulatos e indios. Eso pasó hace 300 años y todavía, en este momento, se sigue asesinando a travestis y a transexuales.
El Punto y Aparte presenta Cotita de mi alma: Lectura dramatizada de La sodomía en la Nueva España, de Luis Felipe Fabre, los domingos 8 y 15 de noviembre de 2026.

Cotita de mi alma
Tito se permitió una función de entrada libre de este proyecto personal: «El Punto y Aparte es de mi esposo y mío, expresa, y me puedo permitir ese lujo. Es solo una vez al año de cada noviembre de los que todavía me toque vivir. Y voy a seguir haciendo cabaret con costo porque una de las cosas que también es importante es que la gente sepa que la experiencia del cabaret no solamente puede ser un espectáculo en el que te sientes pasivamente a escuchar algo. Está abolida la cuarta pared, los actores nos metemos con el público que se mete con nosotros y nos la pasamos muy bien mientras nos tomamos un trago, nos comemos alguna botana o algún platillo más complicado».
«Entonces —continúa—, la experiencia del cabaret conlleva ese convivio entre amigos, porque puedes ir solito, pero se la pasa uno muy mal porque no tiene con quién comentar ni a quién aventarle un codazo. Entonces invitamos a que retomemos este sitio de reunión con gente interesada en escuchar lo que está pasando desde una perspectiva con sentido del humor que nos permita sanear un poco y no entrar en angustias de esto ya se lo cargó el carajo y ahora qué hacemos. Eso es lo que quiero recuperar en este espacio».
- El 12 de noviembre es cumpleaños de Sor Juana Inés de la Cruz, que entre dimes y diretes, se la apropian las lesbianas, las feministas y las defensoras de la lectura. Es un gran fantasma que hay que traer las veces que sea necesario.
De cien mil cosas con Sor Juana: Espectáculo de cabaret sobre los temas de Sor Juana Inés de la Cruz y su mirada sobre el célebre Baile de los 41 (función única el 22 de noviembre de 2026).
- El 16 de noviembre de 2006 se publicó la Ley de Sociedades de Convivencia, que permitía no solamente a las personas homosexuales establecer un vínculo legal para poder heredar, para poder ayudar. Eso lo trabajamos juntos Enoé Uranga y yo con otro grupo de activistas importantes: Alejandro Brito, Antonio Medina, Mari Trini, entre otros —comenta el creador de los CabareTito’s.
- El 17 de noviembre fue el Baile de los 41. “No tengo pruebas pero tampoco dudas”, dice Tito, de que a principios de noviembre de 1901 estaba de visita aquí en México por segunda vez un transformista, Leopoldo Fregori, que triunfaba estrepitosamente. Además de bailar, cantar y hacer tru-trú, una de sus cualidades eran los cambios de vestuario: él solo, en escena, pasaba detrás de un biombo y en segundos aparecía en otro personaje.
José Juan Tablada primero lo aplaudió mucho, pero se acercó para ver cómo lo hacía y Fregori se negó a permitirle la entrada a los bastidores del escenario, por lo que empezó a escribir horrores de él: “…ese degenerado, ese enfermo…”, en fin. Tenemos entonces el Baile de los 41 con la presencia de este travesti famoso internacionalmente.
- El 20 de noviembre nos toca transversalmente con la presencia del coronel Amelio Robles, un transexual que participó en la Revolución como muchos otros que no salieron del clóset nunca.
- El 25 de noviembre es el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, que se ha ampliado a las mujeres transexuales.
«Son una serie de efemérides que quiero ir recordando. Una vez propuse en uno de los comités de la Marcha que deberíamos adoptar el mes de noviembre porque la marcha histórica es en junio; se negaron por eso y bueno, quiero, con o sin marcha, rescatar el mes de noviembre por estas fechas. Y este es mi proyecto personal y es la manera de volver a retomar mi cabaret chiquitito, el Punto y Aparte, porque tomé un poco de distancia. Este año cumplí 75 y me senté un rato a descansar, ¡pero no se puede! Cuando las cosas no están como para que te tires al suelo o a llorar tu desventura amargamente, es momento de seguir alzando la voz».
Pasiorela
«En diciembre vamos a tener nuestra tradicional pastorela que ahora juntamos como Pasiorela«, nos informa Tito. «Para mí, el teatro religioso didáctico ha sido un elemento muy fundamental de mis últimas producciones, porque ese fue el primer teatro que recibimos de los europeos, las obras que nos hablaban de la nueva religión y que pegaron con tubo. Se siguen haciendo pasiones y se siguen haciendo pastorelas. Todo tiene que ver con el rosario mariano, ahí están los Misterios, la Anunciación, la salida a Belén, la adoración de los Reyes Magos, el Nacimiento; pero había otras cosas, los sacramentos: Bautismo, Confirmación, Primera comunión, Matrimonio, Extremaunción, en fin».
De hecho, el texto de Cotita de la Encarnación que Luis Felipe Fabre bautiza como Acto Sacramental, agrega, es muy novedoso en ese sentido: es la única cosa que yo conozco en el que el último sacramento, la Extremaunción, es el asesinato de Cotita, el último que uno puede recibir, pero que Cotita ni siquiera tuvo esa posibilidad de redención; tiraron sus cenizas al Gran Canal de la Alhóndiga de San Lázaro a 14 personas.
¿Cuál sería el mayor reto en esta época del iPhone para sostenerte como lo has hecho hasta ahora, Tito? Hablamos de la edad, de esta época, de tus cómplices-espectadores y de este lugar para 40 personas.
TV: Si estudias la historia del cabaret, en El Gato Negro no cabían ni 40. Y pasó a considerarse un espacio donde nació o renació de una manera más moderna el asunto del cuestionamiento y de la presentación de hechos políticos y sociales en compañía de todo esto que conlleva tomar y comer mientras ves un espectáculo. Es decir, que este espacio no es tan diminuto. Definitivamente, el cáncer empieza con una sola célula que es la que está malita —se ríe—. No hay que minimizar el espacio. Desde ahí podemos hacer algo, comentar lo que sucede. Porque ahora ya se ganaron las becas y con ese cabaret del bienestar que se está haciendo no hay manera, no la hay de entrarle por ahí.
¿Qué diría Monsiváis del estado de cosas que estamos viviendo, Tito?
TV: Ya habría tomado distancia a estas alturas del partido. Él estuvo muy cerca de AMLO y apoyó de alguna manera. Yo fui más escéptico. Fui con Jesusa Rodríguez a Tabasco, hicimos commedia dell’arte a la mexicana cuando Andrés Manuel tomó las torres petroleras porque parecía que sí iba a ser. Pero las cosas, como se han dado en los últimos tiempos, ya es verdaderamente escandaloso seguir apoyando nada de eso, lamenta. Todo el asunto del INE es asombroso, las transas que se han cometido y que se siga defendiendo. Yo creo que el PRI es como la energía: no se crea ni se destruye, solo se transforma. Es lo que sucede, un círculo vicioso de personas que no quieren dejar el poder, sean de un partido o de otro.
Tanto la izquierda como la derecha podrían tener discursos afines, caminar juntos y negociar, que es el arte de la política: comer caca sin hacer gestos. Pero hay que entrarle con inteligencia, con preparación, no por tómbolas.
¿Por qué dices que no son comunidad las personas LGBTTIQ+?
TV: Porque es dificilísimo en una ciudad de este tamaño. Somos una serie de colectivos que coincidimos en algunas cosas. En los últimos años se empoderó el grupo de travestis, transexuales y las otras variantes de la expresión sexual del ser humano, pero ahora están de “ni me mires feo porque entonces te acuso de misoginia, te acuso de homofobia, ¡a mí!”. Me han acusado de misoginia y de homofobia, grupos travestis me acusaron de transfóbico. Cuando yo salí en 1980, en Y sin embargo se mueve(n), disfrazado de Sarah Bernhardt, mi discurso era defender el derecho que tenía esa comunidad a mostrarse públicamente como correspondía a sus deseos. Y resulta que me vienen a decir personas que ni siquiera habían nacido a reclamarme. Pero la gente no lee, mucho menos historia. Estos momentos me amargan un poco, pero no me puedo quedar calladito.
¿Qué tienen que decir las nuevas generaciones, el nuevo cabaret, cómo se está gestando? Ya no hay José Luis Ibáñez, ya no hay Monsiváis…
TV: Lo que pasa nos pasa a todos los mexicanos: la historia nos pasó de frente y se siguió en el tren del olvido. Mi trabajo sería ese, rescatar las propuestas del mexicano, porque algo que pasó hace trescientos y pico de años no ha dejado de suceder hasta ahora y no podemos permitir que siga pasando. Si uno no lee, la historia se repite. El que no aprende de los errores está condenado a repetirlos.
De entrada, el Movimiento LGBTTTMeteteTete está coordinado por grupos que quieren acceder al poder. Algunos ya lo lograron y ya les dieron una secretaría local o alguna embajada, en fin. El poder es muy cabrón, probar sus mieles es adictivo y si no tienes una conciencia crítica, autocrítica y una formación sólida de carácter como persona, como ser humano, no va a pasar nada o te vas a convertir en un gángster insoportable e imbatible si te lo permiten.
Quienes nacimos hace más de 40 años vivimos la cercanía, el contacto físico y directo a los ojos; ahora la virtualidad parece rebasarnos…
TV: Es una de las cosas que cambiaron mucho. Ahora, en el recuento de los años y de los daños, recordaba cómo era salir a la calle a ligar. Ya la gente no sale a ligar a la calle, ya hay espacios de socialización; el CabareTito y muchos de los bares lo son. Ha habido más empresarios gays que han puesto su dinero, su empeño, y que están con otras ofertas de entretenimiento, no somos los únicos.
Mi esposo y yo nos encontramos y nos dedicamos desde el inicio a un sector de población que nadie quería porque no tenían dinero: los jóvenes. Desde los primeros años trabajamos con jóvenes adultos dieciocheros, que pedían una cerveza con 5 popotes. Yo le decía a mi esposo: “Oye, no la vamos a hacer así”. Y me dice él: “Van a crecer”. Entonces todavía tenemos algunos clientes de aquella época que ahora ya son cuarentones, porque tenemos 28 años en el mercado.
El periódico de ayer ya no sirve
Lo que se escribe para cabaret es una dramaturgia desechable, porque hablamos de lo que sucede en ese momento, asegura el maestro. Hacemos como la commedia dell’arte: sabemos la historia que queremos contar y la secuencia, porque tiene que tener una estructura dramática para llegar a lo que queremos llegar; pero el cómo vamos a contar esa historia… nunca te van a dar dos funciones de cabaret iguales, por lo menos conmigo.
Hay quienes se empeñan en seguir escribiendo y hacen teatro-cabaret, que está muy bien. Pero el cabaret en un teatro pierde todo el sentido de la convivencia, la conbebencia y la comedencia, sin estar con los cuates comentando sin que alguno de los actores que está en escena se sienta ofendido de que no le están prestando la debida atención. Porque hay gente que se ofende de que el público no esté pasivo nada más apreciando cómo se desgarran las vestiduras con su arte, cuando nosotros no nos tomamos ni a nosotros mismos en serio, porque si nos tomáramos en serio a nosotros mismos, no estaríamos haciendo cabaret.
Hemos sido muy vilipendiados y muy despreciados por los puristas del teatro; dicen que lo que hacemos no es teatro. Pues será el sereno: es lo que queremos hacer, lo que nos llena, nos da satisfacción y nos permite tener voz, en lugar de repetir como loros lo que otros dirigieron, escribieron y diseñaron para nosotros, los sublimes actores.
¿Eres “enemigo” del teatro tradicional desde la resistencia, digamos?
TV: No tanto enemigo, porque a mí sí me gusta. Yo estrené textos de Luis Felipe Fabre, Novo en el Mictlán, que era un texto dramático específicamente, hace diez años.
Yo sigo en lo mío porque me parece importante la obra de Dario Fo, Manual mínimo del actor y Misterio bufo, que son dos libros fundamentales para quien quiera hacer cabaret o para quien quiera hacer teatro, y para comprender el funcionamiento de la commedia dell’arte. Esos son indispensables de leer, y es gratísimo y maravilloso hacer teatro de esa manera, saber introducir lo que está sucediendo en el momento. Y ya la semana que entra el chistorete que hicimos ya no funciona porque ya pasó, porque las noticias y los eventos son una avalancha de sucesos todos los días, y de los que hay que hacer una selección, una síntesis de lo que nos interesa personalmente decir. No es el trabajo de una sola mente o un individuo que quiere decir algo; todos los que trabajamos en un montaje de cabaret tenemos el derecho, la obligación y la posibilidad de expresarlo.
Como empresarios, ¿con quién compiten?
TV: Con todos. Tenemos mucha competencia desleal, por supuesto; nos han atacado, han intentado ponernos cuatros. Estamos a la defensiva permanente. Todos los negocios en los que se vende alcohol estamos sujetos a la mala copa, y que no solo son señores, también son señoras y jóvenes, en fin. Pero tenemos sistemas implementados para que no se salgan de control, para tener reacción inmediata y no permitir que eso crezca: lidiar con las tienditas callejeras y la venta de cositas ilegales. Tenemos que estar muy pendientes, porque nos han acusado de todo. Fui “narcomarica”: en el 98 decían que yo vendía niños de la calle, indígenas y extranjeros, algo desmesurado, y me llevaron al bote, entre el Reclusorio Norte y el Oriente.
¿Algo parecido a la policía secreta de los 70 que extorsionaba a la comunidad?
TV: Eran más decentes, te decían “viene la lana” o te quedabas 15 días en El Torito y tenías que sacar dinero de donde fuera para que no te golpearan o no desaparecieras, pero podías negociar. No que ahora, con las policías del Bienestar, no, no. Seguramente sigue habiendo extorsionadores, pero ahora no solo es la policía. Ahora son otras personas, fraudes cibernéticos; el crimen ha avanzado y en este país se le ha permitido. Y se negó que hubiera crimen organizado en esta ciudad, se negaron sistemáticamente desde el PRD hasta Morena.
Los robos y los abusos de poder tienen que salir a la luz, la gente tiene que entender, no puede quedar ciega ante las evidencias.
¿Qué tanto estoy platicando con el actorcito que promete?
TV: Se ríe. Pues cumplí y sigo cumpliendo, finaliza Tito, que lleva 50 años sobre los escenarios.



