Teatrikando

Han pasado muchos años desde que, en 1974, se estrenó la genial parodia de Frankenstein dirigida por Mel Brooks. Esta película, que se burla con ingenio del clásico del Dr. Frankenstein y su extraña criatura, se ha convertido en un referente del humor absurdo y la comedia negra.
Mauricio Salas, director de Arte Estudio, imparte todas las materias necesarias para formar actores de comedia musical. Cada año presenta un espectáculo que muestra el avance de sus elencos. Con el apoyo de Efraín González, entusiasman a jóvenes —y no tan jóvenes— a seguir adelante en este mundo del teatro musical.
Tuvimos la oportunidad de asistir a una de las funciones de la temporada 2025 en el Teatro Xola, donde El joven Frankenstein representa una verdadera prueba de fuego para sus alumnos. Y debo decirlo con claridad: obtienen una calificación altísima por el resultado escénico que logran, y que puede disfrutarse los domingos de julio.
¿De qué trata?
Podría pensarse que la historia sigue una trama lineal, pero no es así. Cada escena sorprende con ocurrencias que se alejan de la famosa novela de Mary Shelley, reescribiendo las líneas con un humor fresco e irreverente.
Desde el inicio aprendemos que no se pronuncia «Frankenstein», sino «Fronkenstin», en el primer gran gag de la obra. Aparece una novicia arrepentida, escuchamos sobre el «Tamal Sutra», y disfrutamos de la divertida canción Era mi novio, que menciona las cervezas más populares. La chacha se convierte en bailarina de cha cha chá, y una de las damitas está “recoje y recoje”… todo un desfile de momentos cómicos que encantan.
Claro, algunas de estas bromas requieren un poco de contexto para apreciarse plenamente, pero dan una buena idea del tipo de humor que encontrará el público.
El programa de mano está disponible a través de un código QR. Entre los talentos que participan destacan: Karlo Castillo, Jalil Rojas, Aldo Martínez, Ruth Zerur, Sof Elizondo y Bárbara Delfín.
Todos los actores y actrices brillaron como pocas veces.
Por ejemplo: el Dr. Frankenstein, su novia formal, Igor, Inga, y la Criatura cantan con muy buen nivel, bailan con coordinación exacta y actúan con gran soltura. El resultado global es, simplemente, magnífico.
Detalles técnicos
El vestuario es elegante y de gran calidad teatral. La escenografía, aunque sencilla, resulta vistosa y eficaz para transportarnos a los diferentes espacios donde transcurre la historia.
Una comedia musical exige lucimiento vocal en solos, dúos y tríos, y en esta puesta se cumple con creces. Las coreografías grupales, amplias y bien ejecutadas, destacan por su limpieza y belleza. Mención especial merece el número de tap: comienza con unos pocos personajes y poco a poco se les une todo el elenco, en una escena vistosa y de gran calidad artística.
En resumen: vale mucho la pena ver este montaje, reírse con las clásicas ocurrencias de Mel Brooks y disfrutar también de las ingeniosas adaptaciones con humor muy chilango. Una propuesta acertadísima.



