Debutó en 1962 al lado de Peter Ustinov, en Billy Budd, obteniendo una nominación al Oscar

El actor británico Terence Stamp falleció a los 87 años, anunció su familia a Reuters, el pasado domingo.
Sus papeles más famosos fueron como villano de Superman y protagonista de Priscilla, reina del desierto, sin embargo, «deja tras de sí una obra extraordinaria, tanto como actor como escritor, que seguirá conmoviendo e inspirando a la gente durante años», expresaron familiares en el texto citado por medios de prensa.
Desde Teorema, del director italiano Pier Paolo Pasolini, hasta La guerra de las galaxias, de George Lucas, el ícono de los años 60 cautivó tanto al público del cine independiente como el de Hollywood con su magnética presencia.
De origen obrero, padre fogonero y nacido el 22 de julio de 1938 en el barrio de Stepney del East End londinense, Stamp, tras concluir sus estudios, trabajó en publicidad hasta obtener una beca para formarse en la Academia de Arte Dramático Webber Douglas. Debutó en el teatro con The Long and the Short and the Tall, donde compartió escenario con Michael Caine. Luego trabajó en cine. En 1962 protagonizó Billy Budd, papel que le valió una nominación al Oscar y lo posicionó como una de las nuevas promesas del cine británico. En la década de los sesenta del siglo XX, consolidó su carrera con pelúclas como Term of Trial (junto a Laurence Olivier), The Collector, Modesty Blaise, Teorema y Poor Cow, primer película de Ken Loach.
En los años setenta interpretó al General Zod en Superman (1978) y Superman II (1980). Posteriormente, destacó con papeles como el protagonista de The Limey (1999) y como canciller Finis Valorum en Star Wars: Episodio I – La amenaza fantasma. Posteriormente participó en películas como Yes Man, Wanted, Superagente 86 y Valkyrie. Durante la década de 2010 continuó activo en producciones como Destino oculto, The Art of the Steal, Big Eyes y El hogar de Miss Peregrine para niños peculiares.
Rodó unas 50 películas a lo largo de su carrera, que abarcó diversos géneros, destaca dw.com. Edgar Wright ha dicho sobre él en su cuenta de X: «Terence era amable, divertido y fascinante. Me encantaba hablar de música con él (su hermano era el mánager de The Who y aparece mencionado en Waterloo Sunset, de The Kinks) o recordar sus películas, remontándonos a su debut en La fragata infernal. Hablaba de su última toma en esa película, describiendo un momento trascendental con la cámara, una sensación de fusionarse con la lente. Décadas más tarde, mientras lo dirigía, fui testigo de algo similar. Cuanto más se acercaba la cámara, más hipnótica se volvía su presencia. En primer plano, su mirada fija era tan poderosa que el efecto era extraordinario. Terence era una verdadera estrella de cine: la cámara lo amaba y él le correspondía con el mismo amor» (espinof.com).



