Teatrikando

Creí que iba a ver una obra romántica, suave, dulzona, nostálgica. Lo que vi, es una pieza teatral que raya en el comic, que usa cuadritos con dibujos y textos que nos relatan una historia casi siempre divertida y llena de color.
Los primeros minutos son eminentemente teatrales, dos chicas juegan-disputan un lienzo de tela, para arrojarse frases que nos van dando el contexto de la narración que veremos.
Enseguida entran y salen, hay frecuente intercambio de actores y actrices que irán escenificando una comedia fársica de lo más entrañable que podemos sentir: los que tenemos más de diez años.
Porque es el relato de dos jovencitas que van por la vida, con la sencillez de su edad, para ir descubriendo hombres jóvenes, mayores, sucesos, eventos, canciones que amamos, alternando su desarrollo con muñecos, algunos medio pornos, puppetts y marionetas. Lo mismo, los actores del sexo débil (ó sea los hombres) serán como dibujos de un comic, para ir conociendo a sus personajes.
Hay trajes de lo más creativos. Sencillos, pero lucidores de Ana García Meza.
La historia es de lo más cotidiano, una chica que quiere conocer jóvenes, con los tropiezos y hallazgos afortunados o catastróficos, propios de la vida. La otra damita de la misma forma conocerá y se enamorará de un médico… pero ya estoy spoileando. Y le quito el sabor a la crónica y le vendo trama.
Son acompañados por Salomón Ramírez, tecladista, que interpreta Hay unos ojos que si me miran (obviamente), Rosas en el mar y otras que nos ubican muy bien en los años de la historia.
El elenco seta integrado por Sara Zuñiga, Michelle Chaltelt, Joel Rangel y Félix Torrealba; siendo éste último quien interactúa con el actor Álvaro García. Todos, bajo la dirección de Mario Alcántara.
Le recomiendo que ensaye antes algunas canciones para que esté listo para cuando tenga que lanzar el gorgorito, nadie se dará cuenta si es afinado o no, lo que cuenta es que su interpretación sea con el más cálido sentimiento, por los momentos que no calificamos como “momentos únicos” porque nuestro paladar no sabía que los guardaríamos para toda la vida.
Sábados 6 p. m. en el Rodolfo Usigli, de la SOGEM, acuda, está garantizada una sesión de añoranzas, evocación y recuerdos. Los jóvenes sabrán cómo se enamoraron sus padres, igualito que ustedes.
Buen Teatro.



