
Escrito por: Esmeralda Aragón
Hoy, mi hijo me preguntó: _Si las chicharras cantan para pedir la lluvia ¿por qué nosotros no cantamos?
Con un poco de no sé qué, le contesté: _Quizás, porque nosotros no estamos dispuestos a perder la vida mientras cantamos… Luego comenzamos a cantar y reír, reímos mucho.
Hacer teatro en Oaxaca, es un acto de fe, de apuesta, de necedad, de resistencia y de hacer comunidad, por eso, contados son los grupos de teatro que hacen que se mantenga encendida la llama del teatro en nuestro estado. Aquí, casi siempre no hay dinero para producir ¿Quién quiere producir una obra de teatro? Ni la Secretaria de Cultura del estado.
Los grupos de teatro que existen en el estado de Oaxaca, trabajan entre amigos y amigas, en familias, entre ex compañeros de la escuela, se juntan quienes estén dispuestos a dejar algo de ellos en una puesta en escena, pensamos en lo que puede servir en una obra y se puede sacrificar en la casa, no sólo hablo de objetos. Parece que vamos juntando nuestros retazos entre amigas hasta que se arman las comunas, los grupos o colectivos de teatro, pero no una compañía, tener y ser parte de una compañía sigue siendo un sueño de este lado.
De los pocos grupos de teatro que existen, pocos son los integrantes que realmente se dedican exclusivamente al teatro. También por eso, resulta difícil mantener un grupo unido, por ello, crear una obra, es un acto también de sacrificio. Debemos pensar ¿qué tanto queremos hacer teatro y cuánto de nuestro tiempo debemos invertir? ¿Hacemos un tiempo en nuestra vida para hacer teatro? o ¿hacemos teatro con el tiempo que nos sobra en la vida? Aquí es donde radica la vigencia del trabajo.

Para decir que nos dedicamos al teatro, no basta con quedarse en los recuerdos, no podemos vivir en el pasado, hay que hacer y hacer desde aquí y ahora, con lo que tenemos, que es mucho. Cuando un creador escénico deja de ejercer este bello oficio, se oxida y poco a poco va caducando, porque el teatro es acción, es movimiento y es necesario hacerlo ahora para mantenerlo con vida.
En nuestro estado, los teatreros, seguro sabemos de los grupos de teatro que hay, nos conocemos entre nosotros, porque somos pocos, porque esos pocos son lo que constantemente se sabe que dan funciones, que están creando, que están de gira, no sólo cuando se obtiene un apoyo económico de una convocatoria, hacer teatro debería ser el quehacer que más tiempo le dediquemos en la vida. Como las chicharras, que sólo tiene tiempo para cantar.
Oaxaca, es tierra fértil para las artes escénicas, sino pregúntense ¿Por qué cada vez hay más gente que se viene a vivir a Oaxaca y desde aquí hacen teatro para venderlo como teatro oaxaqueño?
Falta mucho por hacer, porque pareciera que faltan motivos para hacer teatro. Se imaginan si las chicharras no cantaran por nosotros y que sólo prefirieran morir en silencio. No sólo no sabríamos de las chicharras, no conoceríamos su canto.



