Opera prima de Rodrigo Olguín Reyes, en Teatro La Capilla

Con presentes fracturados Muriel, Ángel y Sebastián escapan de su pueblo natal con destino a la Ciudad de México motivados por perseguir sus sueños, un nuevo comienzo y la añoranza de encontrarse a sí mismxs. Pero el pasado, sus decisiones y el contexto en el que habitan, le dificultara encontrar aquello que tanto anhelan.
Quiero vivirlo todo parte de hechos reales para la construcción de la anécdota de esta ficción que se desarrolla en CDMX donde conviven 22.7 millones de personas aproximadamente (contando la población de la Zona Metropolitana). Entre una vida vertiginosa y desafiante los personajes tiran su moneda al aire y pronto descubren que en este lugar donde las personas vienen a seguir sus sueños algunas otras los ven morir.
La puesta en escena es una tragedia contemporánea que nos interpela como sociedad, nos cuestiona y nos invita a la empatía y colectividad como acto de resiliencia y resistencia ante tanta indiferencia e individualismo en la actualidad. La obra abre varias líneas temáticas como el rechazo a la propia identidad, el odio internalizado, la violencia intrafamiliar, la Salud Mental y el reconocimiento en la Comunidad LGBTQ+.
Escrita y dirigida por Rodrigo Olguin Reyes, Quiero vivirlo todo se convierte en su Opera Prima con la cual se hace presente y levanta la mano como autor en la escena teatral mexicana contemporánea, poniendo sobre la mesa premisas que le atraviesan a las nuevas generaciones y que invitan a la escucha y al diálogo. En palabras de Rodrigo esta obra “es una carta de amor a nuestras juventudes mexicanas, quienes habitamos un país cada vez más vertiginoso, menos empático y profundamente violento…”
En escena nos encontramos, además de Rodrigo Olguín, con Fabiola Villalpando, Michel Santré, Mario Eduardo González-Solís, Andrés Jurado y Juan Carlos Reyna. Les intérpretes ponen toda la carne en el asador y transmiten la confianza que tienen en la obra y en su discurso mostrándonos una colectividad y conexión genuina en escena, involucrándonos y haciendo que nos importe y empaticemos con la historia que nos están presentando.
La disposición del espacio escénico es interesante, les espectadores son acomodados en pasarela desde el escenario hasta la butaquería rompiendo una línea entre lo que pasa allá y acá volviéndose el público cómplice y testigo de las acciones de los personajes, manteniendo la atención en los pequeños y grandes detalles.
La Producción Ejecutiva de la obra corre a cargo de Reynolds Robledo, quien pone fe en este proyecto convencido de la importancia de visibilizar estas jóvenes voces en la escena mexicana. La Escenografía y Diseño de iluminación son de Alán Sáenz, el Diseño de Vestuario es de Erick George y el Diseño Sonoro y Musical de Jorche Martínez. Conformando un equipo de gente joven en su totalidad.
Cabe mencionar que la puesta en escena cuenta con la asesoría de la Comunidad Sorda Oralizada gracias al montaje de algunas escenas en Lengua de Señas a cargo de la maestra Centeotl Mendoza.
La invitación se extiende a través de Teatro La Capilla para asistir a la temporada los jueves a las 20 h, hasta el 2 de octubre del 2025. La obra tiene una duración aproximada de 120 minutos. Entrada general $300, puedes checar los descuentos y promociones en las páginas oficiales de Teatro La Capilla y Quiero vivirlo todo.
Tras bambalinas: “En una época donde hacer teatro está bien perro, ver el teatro lleno es conmovedor…” nos dice Rodrigo después del largo y caluroso aplauso que le entrega el público a toda la colectiva al concluir la función. Ver los recintos con público no debería ser una sorpresa, sino una constante. Ante eras digitales donde hay una saturación de información, la mejor recomendación se vuelve el “boca en boca” de las personas para que puestas con gran valor poético y artístico no sufran una sala vacía.



