Fueron presentados sus tres últimos libros el viernes pasado

La sede de la Fundación Cuña-Casasbellas / Fabulario Novo – Hipofanías, en Pontevedra, se convirtió el pasado viernes 27 de marzo en un punto de encuentro para la dramaturgia contemporánea con motivo del Día Mundial del Teatro. El espacio acogió la presentación de tres libros del autor cubano exiliado en España Roger Fariñas Montano, en una velada que combinó literatura, escena y reflexión artística ante un público que llenó la sala hasta completar aforo.
Durante el acto, Fariñas Montano dio a conocer Tragedias insulares y La piel rasgada, publicados por Editorial Cuadranta, junto a Colapso, que alcanza su segunda edición con L. Páramo. La presentación no se limitó a una exposición convencional, sino que se articuló como un diálogo abierto en el que el autor compartió claves de su proceso creativo, intercalando momentos de lectura y comentario que permitieron adentrarse en su universo dramático.
Uno de los ejes centrales de la jornada fue la conversación entre el escritor y la artista Amor Herrera, con quien ya ha colaborado en anteriores ocasiones. El intercambio abordó los temas que atraviesan su obra —la identidad, la memoria y las tensiones del exilio— y aportó una mirada complementaria desde lo visual y lo simbólico.
El momento más escénico de la noche llegó con la participación de las actrices gallegas Silvia Castro y Soraya Torrente, quienes ofrecieron una lectura dramatizada de fragmentos de Colapso. Su interpretación aportó cuerpo y ritmo a los textos, trasladando al público la intensidad emocional de los personajes y subrayando la dimensión teatral de la escritura de Fariñas Montano.
Las obras presentadas están acompañadas por prólogos de figuras destacadas del ámbito literario y teatral, como Abilio Estévez, Nacho Hevia y Yudarkis Veloz, cuyas aportaciones críticas dialogan con la propuesta del autor y amplían su contexto de lectura.
El proyecto editorial se completa además con un cuidado trabajo visual. Las cubiertas, concebidas por el artista Ángel Luis Montagne, junto con las imágenes de Mónica Alonso Solares y Anieska Ocaña, refuerzan el carácter interdisciplinar de la propuesta, estableciendo un puente entre la palabra y la imagen.
La velada se consolidó como un encuentro vivo entre literatura, artes visuales e interpretación, en el que el público pudo acercarse de forma directa a una dramaturgia atravesada por las fracturas del exilio y la exploración de la identidad. La Fundación Cuña-Casasbellas volvió a reafirmar su papel como espacio activo para la creación contemporánea, acogiendo una cita que celebró el teatro no solo como género, sino como experiencia compartida.



