¿Qué afinidad tiene la condición de una niña-lobo con la de una hija de migrantes mexicanos en Estados Unidos? "Bajo la luna hablamos español" cuenta la valiente vulnerabilidad de una niña, mostrando las condiciones que viven los hijos de migrantes en Estados Unidos. Una más de las piezas seleccionadas en el Premio Internacional de Dramaturgia y Guion Breves / Teatro por la Dignidad, convocado por Gangsters Films y Paso de Gato.

PERSONAJES
Joss, niña de 11 años, usa sudadera gris.
Maestra, habla español.
Joss se encuentra en la escuela, son alrededor de las 7 p. m., está tomando clases de regulación en inglés. Entra Donna, una de sus compañeras, lleva papel de baño cubriéndole el brazo. La Maestra conduce a Joss a la oficina de la directora.
Maestra: Joss, tendré que llamar a tu papá
Joss: No le va a contestar. (Suena el timbre de salida.) Ya es la salida, me tengo que ir.
Maestra: Tratemos.
Joss: No le dejan meter el celular al trabajo, lo deja en la mochila. A veces lo escondía dentro del zapato, pero la vez pasada lo pisó y quebró la pantalla.
Maestra: ¿Tú tienes celular?
Joss: Sí, es para emergencias… me lo quitaron… me tengo que ir…
Maestra: ¿Quién lo tiene?
Joss: Donna.
Maestra: Por favor dame el número de tu papá, no vas a poder irte sin que yo hable con él. Volviste a morder a una compañera.
Joss: Se va a enojar. Estábamos jugando, Donna me dio una cachetada primero
Maestra: ¿Por qué no viniste conmigo?
Joss: …
Maestra: No debes morder, es asqueroso. ¿Después te quitó el celular?
Joss: Llamó a la perrera para decirles dónde vivo, se van a llevar mi papá. ¡Déjeme ir!
Maestra: La perrera no se lleva a las personas, es sólo para…
Joss: Si le digo un secreto, ¿me puede dejar ir? (Descubre sus velludos brazos y sus largas uñas en las manos.)
Maestra: ¡Santa madre!
Joss: Miss… soy una niña-lobo.
Maestra: Voy a tener que llamar a tu papá ahora mismo, este juego está llegando muy lejos.
Joss: No, no. ¡Que no venga! Se lo llevarán. Les prometí que no diría nada. Es más, ni siquiera he hablado en estas semanas, el papá dijo que las personas lobo viven mejor cuando no hablan.
Maestra: ¿Tu familia también es…?
Joss: Mi mamá, bueno… ella ya no está. Soy la única lobo que conozco, por eso nos fuimos lo más lejos. De donde vengo a los adultos les gusta hacer chamarras con piel de lobos, ¿ve? “Nos iremos lo más lejos, el otro lado de la frontera es el lugar de los sueños. ¿Sabes quién los cumple? La luna. Sólo pídele que se acerque.”
Maestra: (Acerca su celular para marcar el número del padre.)
Joss: ¿Ha escuchado de las niñas-lobo? Por poco no existimos, estamos en extinción. En las películas sólo hablan de “hombres-lobo”, de “nahuales”, pero los chiquitos también existimos. No escriben historias de nosotros; somos invisibles, así debía quedarse.
El celular sólo lo uso en emergencias, lo tengo guardado en la bolsa de la sudadera. Empezó a hacer mucho calor, puse el celular a mi lado y me quité la sudadera. Donna llegó de repente, tomó la sudadera y vio mis brazos. Jalé una manga de mi sudadera, ella la otra. Intentaba quitársela mientras ella gritaba “Niña perro, te verías mejor en una jaula”. Le juro que estaba ignorándola, como decía mi mamá, pero Donna dijo “¿Tu papá ladra o habla?”
Sentí pesado el pecho. Intenté asustarla, inflé el pecho, se me encresparon los vellos, mostré los dientes contra el enemigo. No se asustó, ni lloró; al contrario, de un jalón me tiró al piso. Estaba acorralada contra la pared de la dirección. Todo se puso borroso y solté una mordida. Quise explicarle que el papá no es como yo, pero después de eso no me creería.
Frente a la ventana pasan vehículos de la Perrera en dirección a la casa de Joss. La maestra cierra con seguro la puerta de la oficina.
Joss: ¡Déjeme ir! Fue mi culpa, debo llegar primero para que me lleven a mí. ¿Y si creen que él es el lobo?
Maestra: No te puedo dejar salir, Joss.
Joss: Se está haciendo de noche, maestra. A esta hora llega mi papá.
Frente a la ventana pasan vehículos de la Perrera al lado contrario.
Maestra: Joss, voy a abrir la puerta pero si algo pasa, quédate en casa. Voy a tratar de buscar el número de tu papá en los registros de la escuela, le avisaré lo que pasó, con mucho cuidado.
Joss corre hacia su casa lo más rápido posible, la luna la acompaña. Entra a su casa, pasan dos camionetas de la Perrera. Sube al techo.
Joss: ¡Ya vienen! (Hacia la luna.)
Si vinieras por mí, papá no tendría que preocuparse más por mí.
Si vinieras por mí, no volvería a morder a nadie.
Si vinieras por mí, te ayudaría a cuidar a los niños lobo escondidos.
Si vinieras por mí, seríamos compañeras en la noche.
Las camionetas se estacionan frente a la casa. Se escuchan pasos acercándose, ruidos de llaves, una voz diciendo su nombre desde fuera con un altavoz.
Silencio.
Luego se enciende una luz azul suave desde arriba. Como si la luna respondiera. Joss sonríe.
Joss: ¡Está bajando!
Extiende los brazos como si pudiera abrazarla. La luz se intensifica. Una ráfaga de viento. Se escuchan ladridos y un aullido en la distancia.
Oscuro.
Vianey Castillo. Licenciada en Artes Escénicas por la Universidad de Guanajuato. Fue beneficiaria del Estímulo a la Creación y Desarrollo Artístico (PECDA-Guanajuato 2023) con la obra Callejoneada. Ha publicado en Medeas Investigadoras y participó en el texto colaborativo Dejarnos vulnerar por la materia. Estudio de objetos documentales, coordinado por Shaday Larios. Cocreadora del grupo teatral Caja de Quimeras con sede en Guanajuato. Instagram: @dino_viany.
Las autorizaciones para el montaje de esta obra pueden solicitarse a la autora en la siguiente dirección electrónica: vianncastillo98g@gmail.com


