
En entrevista con el director y productor Carlos Virgen acerca de este maravilloso texto que retrata lo que de manera desafortunada se hace cada día más cotidiano: La inmigración
¿Cómo nace la necesidad de llevar a escena este proyecto?
Conocí el texto de Inmigrantes con habilidades extraordinarias (Aliens with Extraordinary Skills) de Saviana Stanescu cuando tomé un curso con Boris Schoeman en el Teatro La Capilla sobre cómo pasar del texto a la escena. Esto fue en el año 2016, aproximadamente. Era un curso para actores y directores de teatro y teníamos mucha libertad para trabajar con distintos textos. Yo escogí ese porque de entrada me llamó la atención el título.
Durante el proceso me enamoré de la manera como Saviana aborda problemas sociales muy fuertes a partir de un humor negro, muy incisivo, muy inteligente. Supe que Alberto Lomnitz lo había llevado a escena años antes, pero me di cuenta de que algún día quería hacer mi propia versión del montaje.
Pasaron los años y se lo propuse a varios colegas, pero el proyecto no cuajó hasta que lo platiqué con Frida María, una de las actrices del elenco actual, y quien ha colaborado con Trabuco Teatro desde hace un par de años. A ella le encantó y me dijo “quiero que me dirijas algún día y este texto es ideal”
¿Cuál es tu visión artística en este proyecto?
Respetar el humor de Saviana Stanescu es una premisa básica del montaje, por ello es que las actuaciones están planteadas, por momentos, en un tono fársico, y por ello es que los demás elementos dramáticos (escenografía a cargo de Heidi Lamadrid, vestuario y maquillaje a cargo de Carlos Guizar) están alineados con este tono. Pero ojo, no se trata de una farsa en sí, simplemente de un tono actoral que es ligeramente fársico. Es distinto.
Supongo que tengo una obsesión con la cuestión de los géneros. Me gusta pensar que las obras, tanto en el cine como en el teatro, pueden ser “transgénero”, en el sentido de que empiezan con un género y en algún momento cambian. Es decir, aunque hemos catalogado a Inmigrantes como “comedia de humor negro”, siempre he querido lograr que una puesta en escena transmute de alguna manera conforme transcurre la acción. Por ejemplo, soy admirador de la película Parásitos de Bong Joon Ho. Si te fijas bien, esa peli empieza siendo una comedia realista, en algún momento se convierte en un thriller, a veces es de terror y termina siendo una tragedia. Lograr eso con alguna de las obras que dirijo ha sido una de mis aspiraciones pendientes.
¿Por qué crees que es necesario hablar de este tipo de temas hoy en día?
La respuesta más obvia y directa se relaciona con lo que ha pasado en Estados Unidos con las políticas anti migratorias durante la segunda administración de Trump, las cuales han afectado a muchos latinos y a muchos mexicanos o hijos de mexicanos en específico. Eso hace que la obra sea más vigente que nunca.
Pero la respuesta más larga tiene que ver con un análisis político del escenario global actual. Vivimos un momento en el que se favorecen a los extremos. Es mucho más fácil ser de ultraderecha o de ultraizquierda, o calificar a un contrincante o a alguien que piensa distinto a nosotros como de ultraderecha o de ultraizquierda, simplemente porque los puntos medios, el centro, la socialdemocracia, etc., son más difíciles de analizar (y de asumir). Estos últimos requieren de matices, de claroscuros, de un pensamiento más sofisticado. Y de la misma manera sucede a nivel individual. Tanto los sistemas políticos, como los individuos, tenemos matices, nos debatimos entre lo que necesitamos y lo que deseamos. Incluso el migrante en el momento de mayor necesidad, no necesariamente es una blanca palomita. Y creo que la obra de Inmigrantes nos presenta a personajes que son muy reales en este sentido, con sus dilemas, sus matices y sus claroscuros.
¿Cómo confirmaste al elenco?
Se alinearon los astros. A partir de mi paso por diversos proyectos y de las redes que se han generado por medio de Trabuco Teatro, resultó que los integrantes del elenco que interpretan a los cuatro personajes principales fueron cayendo en mis manos, casi por azares del destino. Frida María, pues porque somos amigos y había trabajado como mi asistente de producción, pero es una excelente actriz y es perfecta para interpretar a Lupita. Con Ariana Sacristán habíamos sido compañeros de elenco en otra puesta en escena y es perfecta para interpretar a Nadia, la payasa de Moldova. Fue chistoso, porque yo no sabía que ella tenía formación en clown cuando la invité, pero justo creo que los astros se van alineando y por algo me vino a la mente invitarla.
A René lo conocí al ver su excelente trabajo en el Carro de Comedias de la UNAM y Sebastián me contactó porque recién acaba de regresar de hacer una maestría en actuación en Londres. Es decir, los cuatro se cruzaron conmigo y coincidió que estaban libres. Desde las primeras lecturas supe que el elenco caía como anillo al dedo.
Luego están los personajes incidentales, los agentes del ICE, pero esos eran obvios, pues tenían que ser mis compañeros de Trabuco, Mariana Arocena y Horacio Trujillo.

¿Qué disciplinas podemos apreciar en este proyecto?
Es un trabajo de actuación que oscila entre lo realista y lo fársico. No hay actos circenses ni nada de eso, pero sí hay una que otra sorpresa a partir del propio talento y las propuestas de los propios actores. René, por ejemplo, propuso hacer uno que otro acto de magia, muy sencillo, y aunque son cosas muy breves, muy fugaces, funcionan muy bien.
¿Tomaste algún referente para la creación artística?
Un referente que ha estado muy presente durante todo el proceso es el Hamlet musical que hicieron los Tiger Lillies hace algunos años. Para mí es el ejemplo perfecto de un trabajo que oscila entre lo fársico y lo realista, sobre todo en términos actorales. Luego está lo que mencionaba de las obras y las pelis que cambian de género conforme transcurre la acción. Por ello es que Parásitos de Bong Joon Ho está siempre en mi mente. Y claro, trabajos clásicos cuyos personajes principales son payasos como es el caso de Pagliacci de Ruggero Leoncavallo.
En dónde y que días podemos ver este estupendo trabajo?
Todos los sábados de octubre a las 6 pm, en la sala Novo del Teatro La Capilla
Costos: $250 entrada general, pero hay descuentos para estudiantes, INAPAM y grupos grandes (más de 5 personas).
Elenco:
Horacio Trujillo, Mariana Arocena, Ariana Sacristán, Frida María, René Segreste, Sebastián Baca.
Adaptación y dirección: Carlos Virgen.
Una producción de Trabuco Teatro y Cócktel Producciones.



