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Los Harding, disección de una tragedia…

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Fotos: Adrián Martagón.

Se presenta en el Foro La Gruta, del Centro Cultural Helénico todos los fines de semana hasta el 12 de abril

Tres hombres comparten el mismo nombre: Thomas Harding, en distintas latitudes de la angloesfera. Thomas Harding es maquinista de trenes oriundo de la ciudad de Quebec en Canadá. Thomas Harding es investigador y escritor aficionado que vive en Nueva Zelanda. Thomas Harding es un agente de seguros que tiene una vida anodina. Lucha contra su sobrepeso y las exigencias del sistema capitalista de los Estados Unidos. Estos hombres comparten el mismo nombre, pero también los atraviesa el dolor, la tragedia y el cuestionamiento recurrente al sistema en el que viven.

La  producción  de A.A. Teatro que en 2024 cosechó favorables críticas ha vuelto a las carteleras teatrales de la Ciudad de México. Esta obra original de Alexia Bürger (con traducción de Humberto Pérez Mortera) y dirección de Sandra Félix se presenta cada fin de semana en el Foro La Gruta del Centro Cultural Helénico.

La escenografía de esta obra es austera. El escenario es delimitado únicamente por un par de rieles de tren que están tendidos en posición triangular respecto del proscenio. Esto es más que suficiente para contar una de las historias más conmovedoras y desafiantes de la dramaturgia canadiense del siglo XXI.  La historia de Bürger se apoya en un hecho real, el descarrilamiento de un tren en el municipio de Mégnatic, Canadá, que en 2013 detonó un incendio de dimensiones trágicas para toda la población del lugar.

Este evento histórico es quizá el protagonista de esta historia contada a tres voces. Thomas Harding (Gilberto Dávalos), el maquinista, advirtió a su empresa, días antes del siniestro, sobre un extraño comportamiento en su máquina. Sin embargo, sus advertencias no fueron escuchadas y además la compañía sobrecargó el tren de material altamente inflamable. Al estar el reposo el tren descarriló por una pendiente sin que ya nadie pudiera evitar la tragedia. Thomas Harding, desde la habitación en que pretendía dormir, fue testigo de cómo un incendio devastador materializaba la peor pesadilla de aquel pueblo canadiense.

El investigador neozelandés Thomas Harding (Misha Arias de la Cantolla) vive en el duelo perpetuo, tras la irreparable pérdida de su hija, quien falleció en un accidente automovilístico al impactarse su motocicleta contra un tractocamión. El hombre vive entre la resignación y la culpa, pues fueron sus manos las que le regalaron aquel vehículo  a la niña. Recuerda con dolor la niñez y el carácter atrevido de su hija, el sonido de su voz y el aroma de su piel que se han perdido entre la bruma de la muerte.

Thomas Harding (Antón Araiza), el agente de seguros yanqui, enfrenta rutinariamente las vicisitudes de su oficio mientras lucha por ajustar su cuerpo a los estándares de salud y belleza. Aunque de los tres es el personaje «más gris», el hastío insustancial que le reviste nos recuerda a Willie Loman, de La muerte de un viajante, un personaje que  también vive correteando la felicidad prometida por el idealismo protestante hasta que la crudeza le sorprende.

Esta obra polifónica nos recuerda la fragilidad de la tranquilidad humana ante la tragedia. También nos invita a valorar desde distintos ángulos la responsabilidad de los actores en un accidente, y, a partir de esto, el sentido de justicia moral de los espectadores es puesto en jaque mientras la historia progresa.

La dirección de Sandra Félix pone el énfasis en el trabajo del actor. La confianza que tiene sobre el elenco y sus capacidades histriónicas es palpable, pues son ellos, con sus herramientas corporales, los encargados de transmitir todas las imágenes que construyen esta historia. Además se exige de los actores un alto nivel de compromiso emocional con los personajes que encarnan. La historia trasciende de un plano superficial narrativo para conmover la moral del espectador hacia la misericordia y la empatía.

Los personajes (por voz de sus actores) de pronto nos miran a la cara para lanzar dardos en forma de preguntas. Tras un duelo ¿Qué va a ser más difícil de llevar: el vacío o el pensamiento? Y es imposible poner pausa a la obra para responder a un cuestionamiento de gran envergadura. Se exige que el espectador de esta obra se enfrente constantemente a una dialéctica de ideas que cambien (o no) su visión del mundo.

Los Harding se presenta en el Foro La Gruta, del Centro Cultural Helénico todos los fines de semana hasta el 12 de abril.  Los viernes a las 20:00 h, sábados y domingos a las 18:00 h. Esta obra tiene una duración estimada de 100 minutos sin intermedio y es recomendada para adolescentes y adultos. Los boletos tiene un precio general de $323, pero a personas con INAPAM, estudiantes y maestros se les aplica un 30% de descuento presentando su credencial vigente en la taquilla. Las entradas están a la venta en el sitio web teatrohelenico.comprarboletos.com y en las taquillas del Centro Cultural Helénico.

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