Sería interminable mencionar todas las obras de origen cubano que se han presentado en Mérida

En el presente siglo y las postrimerías del anterior, Yucatán ha recibido la visita de una gran cantidad de actores, directores y dramaturgos de origen cubano; la mayoría presenta sus obras y regresa a su país, algunos más emigran a otros estados de la república mexicana o al extranjero, los menos fincan su residencia permanente para desarrollar una carrera.
Existen marcadas diferencias entre la cultura cubana y la forma en la que somos los que habitamos la península de Yucatán, así que no hay que verlos con nuestros parámetros, sino entender la manera que tienen de ver la vida, sus costumbres y sus formas de accionar para aprovechar al máximo todo lo que tienen para el teatro yucateco.
De los casos más recordados de residencia de un artista cubano en el estado de Yucatán, es el reconocido dramaturgo y director Salvador Lemis, quién supo ganarse el cariño y respeto de la comunidad teatral de esta región, con valiosas aportaciones en el campo de la docencia, la creación y la investigación de la escena.
Lemis llegó a Yucatán en 1990, en una primera etapa de su estancia en el estado, alternó su residencia con otras ciudades de México, para luego tener una permanencia larga en Mérida desde el 2008 hasta el 2012. En un principio se desempeñó como Coordinador del Área de Teatro del Centro Estatal de Bellas Artes, luego se convirtió en Director del Centro de Investigación Escénica de la Escuela Superior de Artes de Yucatán (ESAY), hoy Universidad de las Artes de Yucatán (UNAY).
Durante ese período, Lemis desarrolló una gran cantidad de proyectos escénicos al integrarse a la comunidad teatral de Yucatán y convertirse en un entusiasta promotor de las artes escénicas, aportando una visión diferente y reconociendo el valor de la tradición teatral que por décadas se había consolidado en el estado.
Se recuerda especialmente la obra Las Inquietudes Pasajeras (1992), que dirigió y escribió, tuvo en escena a Ligia Barahona y Frank Prieto y se presentó en la Sala Teatral del Tinglado A.C., que dirigía Paco Marín. En 1996, residía en Cozumel donde había contribuido a la fundación del Centro Cultural Ixchel, en ese entonces obtiene el Premio Bellas Artes Baja California de Dramaturgia Luisa Josefina Hernández con La Ciruela. Esta obra fue la que inauguró, en 2004, el espacio Escena 40 grados que dirigía Raquel Araujo en la ciudad de Mérida.
Una de sus montajes más relevantes, que escribió y dirigió fue el monólogo Mozart, función suspendida (2005), al que posteriormente se le cambió el nombre por sólo Mozart, por la confusión que causaba la denominación completa. Esta obra alcanzó un gran éxito de la mano del actor campechano Gabriel Moré.
Salvador Lemis hizo una genial adaptación de un fragmento de la novela Momo de Michael Ende para la compañía TíterePlanet, que encabeza Teo Flores y en la que participan Yenny Ávila y Jesús Molina, esta obra también denominada Momo, ha alcanzado más de 100 representaciones desde su estreno en 2015.
Recordada también es Madame Yourcenar y Miss Grace (2013), que interpretaran Ligia Barahona y Alejandra Argoythia; Yo quiero ser una chica Almodóvar (2009); Konrad, el Chico Cibernético (2011) y La Madriguera del Capitán (2016), con esta última obra obtuve el grado de maestro en Dirección de Escena de la UNAY. Otra de sus obras que se presentó en Mérida en 2011 fue Galápago, un texto premiado que fue interpretado por Ulises Vargas, Addy Teyer, Issaí García, Alejo Medina y Madeleine Lizama. Salvador Lemis reside en la ciudad de México desde 2017, trabaja en el Departamento de Contenidos Literarios de Televisa-Univisión y desde ahí ha colaborado como dramaturgo y asesor de las compañías Borba Teatro y Teatro del Sueño.
Con casi 25 años de trayectoria, Teatro La Proa es una prestigiada compañía titiritera de La Habana, Cuba, que ha realizado varios proyectos en la ciudad de Mérida. De la mano de Erduyn Maza Morgado y Arneldy Cejas, son frecuentes sus viajes a Yucatán en colaboración con Federico Cauich y la Asociación Civil Creati A.C., que encabeza Gilberto Palma.
La Proa inicia su trayectoria en Mérida en 2015 con la obra Burrerías, y posteriormente han presentado las siguientes obras: Mowgli, el mordido por los lobos; ¡Cuidado hay perros!; Érase una vez un pato; Entre quesos y ratones; Regalo de Navidad y el divertimento para adultos con títeres Show de estrellas.
El Mtro. Juan Roca, es un creador escénico en todos los frentes: dramaturgia, dirección, actuación, vestuario, iluminación y escenografía. Deja Cuba en 1985 y funda en Los Ángeles, California, la compañía Havana Fama, que traslada a Miami, Florida en 2005, donde abre un espacio propio con el mismo nombre. Ha viajado en varias ocasiones a Mérida, en 2019 se presentó en el Festival Internacional de Monólogos Casa Tanicho con la obra Naufragios de Jorge Carrigan, con la actuación de David Ponce. También ha sido dos veces jurado del encuentro escénico.
Las obras que el Mtro. Roca ha adaptado y presentado en Mérida son: Dos viejos pánicos de Virgilio Piñera en 2016; La Chunga de Mario Vargas Llosa y La Orgía de Enrique Buenaventura en 2020; Las pericas de Nicolás Dorr, Calígula de Albert Camus y Bernarda, basada en La Casa de Bernarda Alba de Federico García Lorca, estas tres últimas en 2022. Todas las funciones fueron en Casa Tanicho.

Carlos Sarmiento, es el caso más reciente de migrante cubano que alcanza un notable éxito en los escenarios de Yucatán, con tan sólo cuatro años y tres obras, tiene una carrera en ascenso. Además de sus indudables cualidades como creador escénico, se ha ganado la simpatía de los yucatecos por su sencillez y don de gente.
Su primera obra fue Tráfico del dramaturgo franco-uruguayo Sergio Blanco, que ha alcanzado una veintena de funciones con llenos totales y ha impulsado la carrera de un joven y talentoso actor yucateco, John Hristo, egresado de la UNAY. La segunda que dirigió fue Clean Up, basada en La puta respetuosa de Jean Paul Sastré, también con un gran éxito y, su más reciente propuesta, 337 kilómetros de Manuel Benito, es una obra altamente significativa sobre el autismo, de una belleza y ternura tal que logra cautivar al público. Actualmente está preparando su cuarta propuesta con un texto de su propia autoría.
Sería interminable mencionar todas las obras de origen cubano que se han presentado en Mérida, incluso Cuba ha sido el país invitado de festivales completos. Deseo mencionar una obra que significó un parteaguas en la historia reciente del teatro cubano: Delirio Habanero, que ocupó el escenario del teatro José Peón Contreras el 9 y 10 de enero de 2008 como parte del Festival de la Ciudad, celebración anual por la fundación de Mérida. Esta obra fue escrita por Alberto Pedro Torrente y producida por Teatro de la Luna, la Dirección quedó a cargo de Raúl Martín.
En el Festival Internacional de Monólogos que organiza Casa Tanicho se han presentado: El Vacío de las Palabras (2019) de Ludi Teatro, bajo la Dirección de Miguel Abreu; La Catedral (2023) de Teatro Sin Fronteras, actuación y Dirección Osmel Poveda (teatrero cubano residente en Miami); Fátima o el Parque de la Fraternidad (2024) de Miguel Barnet, con la actuación de Ray Cruz y la Dirección de Claudia Zaldívar; El Acto (2024), autoría, Dirección y actuación de José Antonio Alonso; Favez (2024), Dirección Alberto Corona y Actuación Liliana Lam, ambos son los autores de la obra y Clara (2025), autoría y Dirección Liliana Lam, con la actuación Luis Ángel Batista.
Cada vez que se escucha el característico acento cubano en los escenarios de Yucatán, promete que algo interesante va a ocurrir, en la mayoría de las ocasiones nuestras expectativas se cumplen, pero lo que siempre habrá es una entrega indiscutible al arte de hacer teatro.



