Una gran celebración de la comunidad teatral del estado

El pasado 27 de marzo, Día Mundial del Teatro. Teatreras y teatreros del estado de Oaxaca se organizaron para celebrar lo que les une: El Teatro.
Como hace muchos años no se hacía, diversas compañías y grupos de teatro organizaron diversas actividades en espacios y foros independientes que mantienen abiertas sus puertas a las y los creadores oaxaqueños. En esta ocasión, Casa Ceiba, Foro La Mancha, Santa Cultura y La Locomotora Foro Escénico fueron las sedes del festejo.
Entre la exposición de collages y máscaras de madera “Geometrías del Drama” de Joel Bulnes, la presentación del libro “Atrápame” de José Benjamín Cruz, la Ponencia “Teatro de Ciencia Ficción. Mitos Modernos y Futuros” de Ray Cabrera, las lecturas dramatizadas “Escenas al aire” a cargo del grupo Volaré, Vulva Chorera y Ray Cabrera, las funciones: “5,7 Maggy” de Carapacho Teatro, “Tlacuache y Mono de Chicle” de Teatro y Muñecos Gangarilla, “Misa Vulvástica” de la Vulva Chorera, “Sí, soy mujer” de Andrés Ramírez, “Carmina sin miedo al futuro” de Nopal con Flor y el pasacalle por dónde desfilaron decenas de personajes para apropiarse de las calles, así se vivió la celebración por el Día Mundial del Teatro en Oaxaca del 25 al 28 de marzo.
Se contó con la organización y participación de las compañías y grupos de teatro: Carapacho Teatro, Teatro y Muñecos Gangarilla, Nopal con Flor, Pelo de gato, Teatro de Bolsillo, Cuauhpanco, Colectivo Colibrí, Guelaguetza de Palabras y Señas, Volare, Espejo Escénico, Teatro SeRo, Teatro Raíz, Cascabel Teatro, Teatro Tetris, Mitosis, Crisol, Ubuntu Artes Escénicas, Teatrito 2.0, Pánico, Laurely Producciones, La Mala Compañía y un grupo de estudiantes del Centro de Artes (CEDART) “Miguel Cabrera”. Y quienes desde la individualidad ha apostado al teatro: Rosario Sampablo, Joel Bulnes, Alejandro Jiménez Moli, Rafael Alfonso y Nancy Cabrera
El pasacalle, sucedió de manera inversa a como suceden las ya tradicionales y gentrificadas calendas, teniendo como punto de partida la asta bandera de la ciudad de Oaxaca y recorriendo la conocida, pisoteada y más vendida calle: Macedonio Alcalá “el andador turístico” hasta llegar a la Cruz de Piedra. Porque así es la vida de quienes nos dedicamos a las artes escénicas, nadar contracorriente, remar cuesta arriba en la tierra de “Dios nunca muere”.
Durante la caminata, decenas de personas disfrutaron y se sumaron al festejo ¿Y cómo no? Con todo un abanico de personajes que salieron de los foros independientes, de los teatros no, porque hace mucho que en Oaxaca no se tiene acceso a ellos, “al menos que tengas $50,000.00”, eso fue lo que le dijeron a Nancy Cabrera cuando intentó gestionar el teatro Macedonio Alcalá, para festejar el Día Mundial del Teatro en Oaxaca.
Por su parte, la Secretaría de las Culturas y Artes de Oaxaca, volvió a brillar por su indiferencia, prefiere hacer alarde por el arreglo de luminarias en la ciudad, que porque con eso evitamos la inseguridad, como decía mi abuelita “Candil de la calle, oscuridad de su casa”, para esta Secretaría es mejor anunciar que se gestionan tinacos en tiempos de escases de agua, porque siguen sin comprender el problema, en Oaxaca no necesitamos recipientes para guardar agua, necesitamos agua, como necesitamos que sean respetados los derechos de cientos de creadores y artistas escénicos de nuestro estado que siguen manteniendo vivo el fuego del teatro.
A veces, en Oaxaca, vuelas las aves de rapiña esperando que el Teatro muera para llenarse el pico, pero no, aquí estamos más de una docena de compañías, grupos y quienes desde la individualidad atizan el fuego del teatro. Aquí hemos estado y seguiremos estando para sembrar teatro en todas partes y si nos dejan “…incluso en los teatros…” como dice, Augusto Boal.
Este festejo, también incluyó una manifestación de las dolencias de la comunidad teatral, falta de proyectos culturales que beneficien a toda la comunidad, nos deben desde hace años la Muestra Estatal de Teatro, Teatro Escolar, falta trazar rutas para seguir sembrando teatro por todas partes, en condiciones dignas, faltan programas de capacitación, generación de encuentros entre creadores del estado. Falta una escucha atenta, un diálogo entre la comunidad teatral y la Secretaría de las Culturas y Artes de Oaxaca.
Mientras tanto, en la comunidad se ha generado una fogata donde todas, todos y todes queremos seguir contando nuestras historias, porque en Oaxaca, ¡tenemos mucho que contar!
Para muestra, el manifiesto teatral como siembra del generoso trabajo de José Benjamín Cruz (Kayo) Carpacho Teatro, San Pedro y San Pablo Ayutla Mixe, Oaxaca, marzo de 2025.
Manifiesto del Día Mundial del Teatro en Oaxaca
1-El teatro es el arte del juego, la manifestación viva de la imaginación y la memoria de los pueblos. Es el espacio donde convergen el sueño y la realidad, donde la voz del pasado dialoga con el presente y siembra el porvenir. En Oaxaca, tierra de culturas profundas y lenguas antiguas, el teatro es semilla de identidad y transformación. Hoy proclamamos con fuerza y pasión la necesidad de sembrar el teatro en todos los rincones donde aún no llega.
2-El teatro es una herramienta esencial para el desarrollo humano. Nos permite comprendernos, reconocernos y fortalecer nuestras raíces. Es un derecho de todos y todas, porque es la expresión genuina de nuestra humanidad. Su práctica contribuye a la formación de ciudadanos críticos, sensibles y participativos, capaces de transformar su entorno a través del poder de la palabra y la acción.
3-El teatro no puede ser privilegio de unos cuantos. Su presencia es urgente en las comunidades que han sido relegadas. Oaxaca, con su diversidad de pueblos y geografías, necesita que la semilla teatral se plante en cada municipio, en cada poblado, en cada escuela, en cada plaza, en cada hogar. Que el teatro no sea un evento esporádico, sino una práctica cotidiana, una herramienta de diálogo, una fiesta de la comunidad.
4- Para que el teatro germine y perdure, necesitamos procesos de formación teatral multiplicadores. No basta con que el teatro se haga, es fundamental que se enseñe, que se comparta, que se herede. La pedagogía teatral debe estar en las manos de quienes han hecho del teatro su vida, pero también en aquellas manos que aún no lo han descubierto. Formar nuevos creadores es garantizar la continuidad de la memoria escénica.
5- Oaxaca es música, es danza, es plástica, es palabra. Pero también debe ser teatro. La riqueza cultural de nuestro estado será más plena cuando el teatro se reconozca como parte indispensable de su esencia. Reivindicamos el derecho de los creadores escénicos a ser valorados, a tener condiciones dignas, a ser parte de las políticas culturales de nuestro estado. Oaxaca no puede llamarse tierra de cultura sin una política teatral clara y contundente.
6- El teatro es una escuela de vida. Es imperativo que cada escuela cuente con un grupo de teatro, que cada comunidad tenga su propia agrupación escénica. Que el teatro no sea un lujo ni una actividad extra, sino una parte fundamental de la formación de niñas, niños y jóvenes. Queremos un Oaxaca donde el teatro sea tan cotidiano como el saludo en la calle, donde cada niño y niña pueda subirse a un escenario y descubrirse en el espejo de la representación.
7- El teatro es una lucha permanente y sotenida. Generamos estrategias de autogestión, cooperación y economías solidarias. Continuaremos fortaleciendo redes, compartiendo recursos y construyendo estructuras que hagan posible la continuidad de la creación teatral. Seguiremos siendo vocación y sacrificio, pero exigimos condiciones dignas para quienes dedicamos nuestra vida al arte teatral: accesibilidad a los espacios, apoyo económico digno, difusión, movilidad permanente, programación estable y condiciones laborales justas. Sin sostenibilidad no hay teatro. Queremos un teatro que sea raíz y fruto, tanto de las políticas públicas, como del esfuerzo colectivo de quienes lo hacemos posible.
8- El teatro es un espejo de la realidad, pero también es un motor de cambio. En tiempos de desigualdad, violencia y olvido, el teatro es resistencia. Es una voz que se alza, una conciencia que despierta, una comunidad que se fortalece. Reclamamos el teatro como una herramienta de transformación social, como un derecho colectivo, como un espacio donde el pueblo se reconozca y se regenere.
9- Para que el teatro eche raíces, debe haber pedagogía teatral. Necesitamos docentes comprometidos con la enseñanza del teatro, necesitamos metodologías que respeten la diversidad de nuestras comunidades, necesitamos espacios de formación para quienes deseen enseñar teatro. La educación artística no puede seguir siendo marginal, debe ser el corazón de nuestra educación pública.
10- Somos muchos, pero a veces parecemos pocos. La unión entre los teatristas, docentes, padres de familia, comuneros, autoridades y pueblos originarios de Oaxaca en igualdad y equidad de genero es esencial para la resistencia y el crecimiento del teatro. Hoy al reencontrarnos, nos fortalecemos, compartimos nuestros saberes, experiencias, sueños. Abrazamos todas las formas y manifestaciones del teatro en Oaxaca, que la hermandad entre creadores y promotores escénicos sea nuestra mayor fuerza.

Hoy, hacia y por el Día Mundial del Teatro a celebrarse el 27 de marzo, hacemos un llamado a la acción. Que este manifiesto no sea solo palabras, sino hechos. Que el teatro en Oaxaca crezca, se expanda y se arraigue en la vida de cada comunidad. Porque sin teatro, nos faltan historias, nos falta memoria, nos falta futuro.
¡Viva el teatro en Oaxaca!



