Un Belén navideño da lugar a este divertimento sobre la posibilidad de una emboscada al poder. "Ultra Navidad" es una de las piezas seleccionadas en el Premio Internacional de Dramaturgia y Guion Breves / Teatro por la Dignidad, convocado por Gangsters Films y Paso de Gato.

Dramatis personae
Asesor: hombre moreno teñido de pelirrojo, de 40 años.
Presidenta: mujer pelirroja de 55 años.
Eco: joven con peluca pelirroja, de 22 años.
Periodista: hombre pelirrojo de 35 años.
Estamos en la Real Casa de Correos. Hay instalado un Belén de Navidad. Todas las figuritas tienen el pelo pelirrojo menos las figuritas de migrantes, que son morenos y negros. Se escucha por unos altavoces el villancico “La virgen fue lavandera”. De pronto se interrumpe. Suenan trompetas imperiales anunciando una entrada. La Presidenta de la comunidad visita el Belén. La espera un Asesor para recorrerlo. Junto a ella, su Eco (como si fuese su secretaria) apunta y repite todo lo que dice.
Asesor: Excelentísima presidenta, ministra, marquesa.
Presidenta: Qué manía, que no soy marquesa… soy condesa.
Eco: Condesa, condesa, condensa.
Asesor: Excelentísima presidenta, ministra, condesa de todos los santos, cuando quiera.
La presidenta recorre con la mirada el Belén. De pronto se detiene en la zona del portal. Se acerca y no da crédito.
Presidenta: No, no, nooooo… (El Asesor comienza a temblar.) Aquí van a rodar cabezas.
Eco: Cabezas, cabezas, zas, zas, zas…
Asesor: Pero señora, doña excelsa presidenta de todos los santos, está todo como indicó.
Presidenta: Y un coño nacionalista.
Eco: Nacionalista, nacionalista, nación, qué lista.
Presidenta: Con la tradición no se juega. Se empieza faltando al respeto y se termina rompiendo el Estado.
Eco: Estado, estado, está do.
Asesor: (Temblando.) Doña, señora, excelsa, no entiendo.
Presidenta: No, la que no entiende soy yo. Por qué tengo que aguantar todos los años lo mismo; es un Belén, un Belén… ¡no es tan complicado!… El año pasado faltaba la bandera y éste, faltan migrantes deportados en la cárcel y … ¿dónde está el niño Jesús? Es inadmisible. Aquí nadie se ha leído la historia de fe absolutista, vais a acabar con mi reputación.
Eco: Mi reputación, reputación, diputación. (La Presidenta mira con odio a su Eco.) Reputación, nación, acción.
Asesor: Pero señora, doña excelentísima presidenta, ministra, marquesa.
Presidenta: Aaaaahhh, condesaaaa.
Eco: Condensa, condesa, li de re sa.
La Presidenta le toca la cabeza asintiendo a su Eco.
Presidenta: En diez minutos se inaugura. Está toda la prensa detrás de la puerta. (Vuelve a mirar el Belén.) Voy un momento al servicio. A cagar. A cagarme en toda la ignorancia que hay en esta sala. No puedo con tantas cosas a la vez.
Eco: Vez, tez, hez.
Presidenta: Cuando salga quiero ver todo solucionado. No lo voy a repetir más veces. Que parece que aquí vale todo, ¡comunistas!
Eco: Comunistas, común istas, perros flauta con aristas.
Asesor: Pero, señora…
Presidenta: O está solucionado en cinco minutos (le mira fijamente el tinte de pelo) que a mí no me la das… o tu familia tendrá aranceles en todos los supermercados que piséis, no digo más.
Eco: No digo más, no digo más, lo digo to’ y no digo na’.
La Presidenta vuelve a mirar a su Eco.
Presidenta: Eco, vamos a los servicios. Necesito que me limpies el culo.
Eco: (Horrorizado.) Culo, bulo, lol.
Presidenta: Bueno, hoy no. Quédate y vigila por las dudas.
Eco: Dudas, rudas, su das.
La Presidenta sale del recinto con sonido de trompetas imperiales.
Eco: ¡No puedo más! (Se quita una peluca pelirroja de la cabeza.) Asquerosa reventada. Su puta madre.
El Asesor se queda parado.
Asesor: Pero…
Eco: Rápido, no tenemos tiempo que perder.
Asesor: ¿Qué hacemos? ¿Tú sabes dónde está el niño Jesús?
Eco: Sí.
Asesor: Dámelo.
Eco: No.
Asesor: ¿Por qué?
Eco: Porque no.
Asesor: Ayúdame y te ayudo yo.
Eco: No.
Asesor: Influiré para que te asciendan.
Eco: ¿A qué?
Asesor: A una concejalía.
Eco: No.
Asesor: A una consejería.
Eco: No.
Asesor: A una eléctrica.
Eco: No
Asesor: Pues qué quieres.
Eco: Algo mucho mejor.
Asesor: ¿Qué?
Eco: Vamos a colocar este otro niño Jesús en el Belén.
Asesor: Pero te has vuelto loco, nos deportará.
Eco: Lo hará igual en cuanto se entere de dónde eres. Vamos colócalo.
Asesor: No sé si puedo.
Eco: Hazlo. Ya llega. Disimula.
Eco se coloca la peluca. El Asesor pone al niño Jesús. Suenan trompetas imperiales, la Presidenta entra. Se queda fija mirando el Belén. El Asesor se pone delante.
Asesor: (Muy nervioso.) Está solucionado.
Ella le quita de un manotazo. La Presidenta se acerca más al portal de Belén, al borde de un ataque de nervios coge la figura del niño entre las manos. Eco sale corriendo. Abre la puerta donde está el periodista que lleva cinco móviles chinos.
Presidenta: ¡¿Quién ha puesto a un niño Jesús negro en el Belén?! ¡Hijos de puta!
La Presidenta escucha flashes de fotos cuando va a estampar la figurita contra el suelo. Se da cuenta que ha entrado la prensa y se queda inmóvil sin saber qué hacer; roja de la ira, con la figurita aún en la mano, trata de disimular y se la mete en la boca. Se la traga. Se atraganta. Se ahoga y muere.
Apagón.
David González Hernández. Nacido en Madrid, es un actor, escenógrafo, iluminador y profesor de interpretación español. Codirector de la escuela Raquel Pérez-formación actoral. Trabaja desde los 18 años en teatro, cine y TV. Se inicia en la escritura dramática con José Padilla y Amaranta Osorio.
Las autorizaciones para el montaje de esta obra pueden solicitarse al autor en la siguiente dirección electrónica: davidgonzalezteatro@gmail.com



