Coreografía para seis bailarines y un W.C.

El humor, la orina y lo absurdo son los ejes de ¿Por qué no le preguntamos a los que se murieron?, coreografía de Rosa A. Gómez, directora de SinLuna Danza Punk. En el escenario, una mujer está sentada en una taza de baño. Usa un vestido largo de tul amarillo, botas blancas de plataforma, casco y lentes negros protectores. Por la combinación de humor, elocuencia y destreza en sus movimientos, es imposible dejar de verla. Tiene un micrófono en la mano y comparte reflexiones sobre lo difícil que es la vida en pleno siglo XXI, el horóscopo, el capitalismo, memes en redes sociales, Juan Gabriel y ser Nijinsky para masturbarse en la Siesta de un fauno.
Un rollo de papel de baño, un aromatizador de ambiente y unas hojas están a su alrededor. Debajo hay una alfombra roja, como en la premier de una película de Hollywood. El escenario está completamente desnudo: se ven las paredes, las lámparas y las escaleras que conducen a los camerinos.
Al centro, cinco bailarines y bailarinas conforman una especie de ejército. Su vestuario es rojo, usan un casco negro, arnés de pecho y rodilleras negras. Con secuencias de movimiento acompañan lo que la intérprete dice desde el baño: corren, saltan, se arrastran, se tiran al piso y se cargan entre ellos.
Estas secuencias y los trazos en el espacio generan imágenes dinámicas y provocan que la mirada se enfoque en distintos puntos al mismo tiempo. Transcurren con bastante ritmo, fluidez y energía. Hay momentos hilarantes en acciones cotidianas como caminar con pasos cortos, rápidos y apretando las piernas lo más posible para contener la urgencia de hacer pipí.
Las reflexiones, las excreciones, la taza de baño, así como los seis bailarines y bailarinas se mezclan. Todo sucede vertiginosamente en este momento de la coreografía: ¿qué son los pensamientos? ¿cómo traducimos lo que vemos y vivimos diariamente en palabras que luego vomitamos?
SinLuna Danza Punk es una compañía creada en 2009 en Mexicali, Baja California. Tiene influencias del punk fronterizo y busca reflejar su contexto sociocultural desde la investigación-creación. ¿Por qué no le preguntamos…? fue finalista en el pasado Premio Nacional de Danza Guillermo Arriaga, XLI Concurso de Creación Coreográfica Contemporánea INBAL-UAM que se llevó a cabo en el Teatro del Estado “Gral. Ignacio de la Llave” en la ciudad de Xalapa, Veracruz, como parte de la novena edición del Encuentro Nacional de Danza. Gómez fue reconocida por “Dramaturgia coreográfica destacada”.
La coreógrafa tiene un estilo característico: le gusta incomodar al público. Cada una de sus coreografías tiene algo particular, a pesar de que quienes ya conozcamos sus trabajos anteriores y podamos reconocerlos sin antes saber que son de su autoría. Por ejemplo, constantemente recurre a pasos del calabaceado (baile característico de Baja California que inicialmente surgió para imitar algunos brincos, giros y patadas del ganado), muchas de sus secuencias coreográficas transcurren a ras del piso, hace referencia al sexo y las excreciones corporales. Además, usa máscaras u objetos que cubren parcial o totalmente la cara.

Como parte del premio, ¿Por qué no le preguntamos…? primero se presentó en las eliminatorias donde participaron 15 propuestas coreográficas en la Sala Dagoberto Guillaumin del Teatro del Estado. Después, en la etapa final del certamen, la función fue en la Sala Emilio Carballido del mismo inmueble. Sin embargo, por fallas técnicas, no era posible entender lo que la intérprete decía en voz alta. Aun así, el trabajo de los bailarines y las bailarinas fue impecable. La energía no decayó en ningún momento y el público se mantuvo atento.
¿Por qué no le preguntamos…? es ejemplo no solo de la coherencia entre discurso y movimiento que se puede alcanzar con 15 años de trayectoria, sino del trabajo constante de esta coreógrafa mexicana y fronteriza que ha logrado encontrar su propio lenguaje en la danza. Entre alusiones a orina, heces, sexo y palabras que se vomitan, la coreografía destaca por las risas que provoca y la potencia visual que transmite desde el inicio hasta el final.
¿Por qué no le preguntamos a los que se murieron?
Dirección y coreografía: Rosa A. Gómez.
Compañía: SinLuna Danza Punk.
Intérpretes: Andrea Gama, Celeste Cantón, Carlos Jasso, Frago Peña, Asael Chávez y Sofía
Benítez Oliva.
Música: Auklerg.
Iluminación: Mauricio Ascencio.



