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De espectadores a invitados, en La Fiesta

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Dirigida y escrita por Bárbara Colio, tendrá 12 funciones, del 3 al 26 de abril, en Un Teatro

Una propuesta de Barcodrama e IM Producciones que descoloca al espectador.

Dice Bárbara Colio que escribió La Fiesta hace un par de años. La obra, que se desarrolla en una casa, consta de tres partes. El espectador entra como tal a ver los preparativos de una fiesta.

Empieza la fiesta y hay un momento en el que suceden cinco escenas de forma simultánea. “Dividimos al público para que cada grupo vea una escena distinta en un espacio diferente de toda esta casa”, explica. Se trata de un centro cultural, fundado y dirigido por la bailarina Jessica Sandoval, dedicado a la producción y promoción del arte contemporáneo, ubicado en una antigua casa de la colonia Condesa: Un Teatro. Cada grupo sigue la huella de un personaje, se entera de sus secretos, de sus propias grietas y de los motivos que lo llevaron a estar en esa fiesta.

En la tercera parte de la obra todos se vuelven a reunir en el espacio inicial. El espectador deja de ser espectador y se convierte en invitado de la gran fiesta de Emma (Karina Gidi).

La Fiesta “rompe con las formas tradicionales del teatro. En lugar de permanecer como espectador pasivo, el público recorre los distintos espacios de una casa, descubriendo desde diversos ángulos una misma historia”.

Colio, mujer de teatro (guionista, dramaturga, directora, académica y fundadora de la compañía BarcoDrama), originaria de Mexicali, Baja California, ha escrito una treintena de obras, algunas de ellas traducidas a varios idiomas.

La abordamos en esta entrevista planteándole que escuchamos una conversación suya, como parte de su proyecto Descorche, con Rodrigo García, cineasta e hijo de Gabriel García Márquez, con quien trabajó el guión de la película Familia (Netflix, 2023). Le comentamos que en esa charla Rodrigo hablaba de la casa en la que creció, en San Ángel Inn, y de cómo su obra podría tocar temas relacionados con los espacios, los recuerdos y la familia.

El tema de La Fiesta

“Rodrigo García me invitó a trabajar con él en su película Familia. Nos entendimos muy rápido: venimos de familias muy distintas. En mi casa no había libros y él es hijo de García Márquez; sin embargo, coincidimos en muchas cosas sobre la familia y los espacios. Conectamos en la infancia, en la repercusión que tiene la familia en nosotros y en la búsqueda del origen: qué pasó antes de que naciéramos, cuando éramos niños y no nos enteramos. Esa es una necesidad de la que nadie se salva; ha sido fuente de toda literatura y de toda creación.

“Desde los griegos, muchas historias son sobre familias, como Edipo, que vemos en Sófocles. Todo tiene que ver con el origen. La creación surge de las dudas, de lo que no sabemos, no de lo que tenemos certeza; de ahí no podemos crear nada”, sentencia.

Dices que tienes la inquietud por romper con el espacio teatral tradicional y que el público tiene que moverse

BC: La obra se divide en tres partes. En la primera, el público permanece como siempre; en la segunda, que es breve, tiene que moverse a otro sitio; y en la tercera, que es el grueso de la obra, regresa al lugar inicial. No es complicado, pero el simple hecho de moverse ha generado mucha especulación. De eso se trata: que el público sienta que tiene que hacer algo distinto, que lo vamos a involucrar de otra forma.

Realizo muchas cosas distintas todo el tiempo. Por ejemplo, el montaje de Usted está aquí, dirigido por Lorena Maza en 2010 y en el que también participó Karina Gidi, consistía en un espacio con muchas sillas: en algunas se sentaban los actores y en otras el público. Toda la acción ocurría entre ellos. La relación con el otro está presente desde la escritura; son herramientas del teatro que pueden utilizarse para lograr ciertos efectos. En La Fiesta quise arriesgarme con este movimiento, que no es nada nuevo, pero tenía ganas de hacerlo.

¿Cómo concebiste la obra ¿la inquietud escénica se impuso sobre la escritura?

BC: No están en competencia; son procesos distintos. Nadie tiene que ganarle a nadie.

En la escritura trabajo con ideas, conceptos y con la construcción de personajes que tendrán emociones y reaccionarán ante lo que les planteo. Es un proceso creativo centrado en lo abstracto.

La dirección escénica es otra cosa: no trabajas sólo con ideas, sino con seres humanos: actores, actrices, diseñadores que convierten esas ideas en algo tangible. Son catalizadores que transforman la obra en un hecho vivo.

Mi postura como directora parte de cómo los involucro a todos ellos, cómo comparto estas ideas y cómo permito que las combinen con lo que cada uno es. Por eso mi compañía se llama BarcoDrama porque lo imagino como un barco: todos nos subimos y avanzamos hacia un mismo objetivo.

Sobre el control en su trabajo, Bárbara aclara que no siempre dirige sus obras. De hecho, la mayoría han sido dirigidas por otras personas, no solo en México.

El elenco de La Fiesta*

BC: Más que trabajar, he colaborado con ellos. Es gente que ya conocía y que aceptó sumarse. Nos damos el lujo de hacer el teatro que queremos: esta es una obra de estreno, no es algo probado. Es teatro mexicano actual, que se está escribiendo aquí y ahora.

Los actores participan porque quieren contar esta historia, aún sin garantías. Es un riesgo, pero hay una voluntad genuina de estar ahí. Aunque no tenga gran apoyo financiero o de difusión, hay compromiso y pasión.

“Aventarse al vacío”

BC: Ese es el teatro: siempre es un salto al vacío. Nada está asegurado, incluso en obras que se han montado muchas veces. El reto es encontrar el riesgo en cada nueva puesta.

De cara al Día Internacional del Teatro, envía un mensaje:

BC: ¡Que vayan al teatro! A todo tipo de teatro mexicano. No es para arrullar, sino para confrontar, te arroja cosas en la cara y tú ves qué haces con eso y esa sensación de vértigo y de adrenalina que el teatro puede darte como espectador es  algo que ningún otro arte puede hacer, que vayan a esa montaña rusa que puede ser ir a una obra de teatro a dejarse arrollar por lo que pase ahí, ah! y que paguen por ir al teatro, porque hay viejos hábitos que tenemos que ir rompiendo; la gente nunca quiere ir gratis al cine pero al teatro sí, hay que romper con eso por el bien de nuestra propia vida cultural y artística en México.

Sobre el futuro del teatro y su labor académica:

BC: La docencia me ha dado nuevas perspectivas. Por ejemplo en la creación de Julieta tiene la culpa, el personaje de Nina nace de ver a mis alumnas antes de que estallara el Me Too, tenía una gran rabia por lo que pasaba y fue mucho de la fuerza para escribir esa obra, porque una cosa es que te lo platiquen y te lo digan y otra, entrar a espacios que son tan vivos y convulsos como la UNAM. En la UNAM conviven realidades muy diversas; es un espacio vivo que representa a México. Me interesa crear espacios de reflexión sobre el oficio y formar pensamiento dramático. También impulsamos la creación de un posgrado en composición dramática en la UNAM, que ha pasado por muchos filtros y esperamos pronto se concrete.

La Fiesta, escrita y dirigida por Bárbara Colio. *Elenco: Karina Gidi, Claudia Ríos, Andrés Weiss, Mahalat Sánchez Federico Di Lorenzo, Jacobo Lieberman, Sheila Flores, María De Villa, David Barrera Bautista. La Fiesta tendrá 12 funciones, del 3 al 26 de abril, en Un Teatro (Av. Nuevo León 46, Hipódromo Condesa).

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