Teatrikando

Hay varias niñas que son responsables de Matilda, me tocó ver a Rafaella, que tiene bonita voz y gracia para el baile. Así que, puedo decirles, me cautivó la pequeña.
La señora Tronchatoro es interpretada por Jaime Camil y me ha parecido con la naturalidad necesaria para su maléfico personaje y una voz que no deja duda que es una dama de negras intenciones; es la primera vez que le escucho cantar y, ni duda cabe, lo hace de manera notable. De Ricardo Margaleff a quien conocemos por la serie Familia de diez logra captar al público con cada uno de sus creativos movimientos, así como con las tonalidades de voz que oímos y son en verdad graciosas. Su esposa, en la obra, es Verónica Jaspeado que cumple fielmente con su cometido: caernos mal, haciéndonos reir. Gicela Sehedi es la cariñosa encargada de la biblioteca que devora Matilda.
Todas las voces son de primera, se entiende cada uno de los parlamentos, que es la queja de otros musicales.
Uno de los temas que me causaron sorpresa, es la terrible facilidad con que cambian la escenografía, quizá usted diga, eso es mediante una avanzada tecnología, el videomapping. Si, pero eso requiere hacerlo con talento y cuidado, porque el equilibrio de color, composición y utilidad dentro de las acciones es simplemente sensacional.
Hay escenografías sencillas, como la de una cabaña pobre en la que vive la maestra; pero otras, son magnificentes, como los salones de clases, la biblioteca, donde se desarrollarán las escenas en que veremos los más famosos cuadros en que muestran las escalinatas para que pasen las princesas. O cuando come pastel de chocolate el goloso jovencito, que nos inunda con un agradable eructo.
La música está en su punto.
El movimiento escénico es complicado por el gran número de actores que intervienen, hay de todas las edades. Conté como veinte pequeñas y pequeños, más los adolescentes y adultos que participan en los números musicales. Hay coreografías de grandes conjuntos, que es la que generalmente tomamos como medida de la efectividad de su creador. Y pasa todas las pruebas. Las coreografías están equilibradas, pues los pasos sencillos de los pequeños son muy lucidores. Y los de Margaleff-Jaspeado son novedosas y creativas.
Es un gran trabajo que ha logrado mostrarnos su productor general Alejandro Gou, ayudado por el productor ejecutivo Guillermo Wiechers. Que han mostrado un gran valor para darnos un producto nuevo, que no se había llevado a escena, Matilda es un musical novedoso, que seguramente se va a convertir en un clásico.
El director técnico es Samuel Pittaluga, Diseño de producción y Dirección Artística Armando Reyes, dirección coreográfica Carmelo Segura, Alex Carrera es el productor musical. Menciono sólo algunos de un verdadero ejército de talentosos creativos de este musical, así como del vestuario, peluquería, video escénico y demás; no lo cuente, habrá aviones que sobrevolarán sus cabezas.
Se presenta en Centro Cultural Teatro 1 (Av. Cuauhtémoc 19, Roma Nte., CDMX). Viernes: 20:00 horas. Sábados: 17:00 y 20:30 horas. Domingos: 17:00 horas



