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El Estímulo Fiscal para las Artes, impulso económico y desafíos para la comunidad artística

Date:

Ciudad de México, 11 de marzo del 2024

En un esfuerzo por promover el florecimiento cultural y artístico en México, el gobierno federal hace trece años implementó medidas significativas de estímulo fiscal destinadas a respaldar a la comunidad artística del país. Estas iniciativas no sólo buscaban impulsar la producción artística, sino también fortalecer la economía creativa y posicionar a México como un epicentro cultural a nivel global.

El estímulo fiscal ha permitido a los artistas y creadores acceder a recursos financieros para desarrollar sus obras y llevarlas a audiencias más amplias. Esto se ha traducido en una mayor diversidad y calidad en la producción artística, así como en una mayor participación de artistas emergentes en la escena cultural. Por otro lado, el impacto económico de estas medidas no debe subestimarse. El sector cultural y creativo de México contribuye significativamente al Producto Interno Bruto (PIB) del país y genera empleo para miles de personas. El Efiartes ha contribuido a fortalecer esta contribución económica al proporcionar un entorno propicio para la inversión y el crecimiento sostenible del sector. A través del Colegio de Productores de Teatro se ha determinado que por cada proyecto teatral que es beneficiado con el estímulo, se brinda trabajo directo a más de 30 familias.

No obstante, si bien los resultados son alentadores, aún persisten desafíos por superar. La distribución equitativa de los recursos y el acceso igualitario a las oportunidades siguen siendo áreas de mejora. Es fundamental que las políticas de estímulo fiscal se diseñen de manera inclusiva, tomando en cuenta a la comunidad que son los verdaderos usuarios y expertos en la materia, y que se garanticen mecanismos de transparencia y rendición de cuentas para asegurar que los beneficios lleguen a todos los rincones de la comunidad artística.

En medio de un panorama económico desafiante, el gobierno en turno ha apostado por el estímulo fiscal para las artes como una estrategia para impulsar el sector cultural en México. Ésta es la realidad. Hemos observado cómo poco a poco se ha ido disminuyendo, e incluso han erradicado, programas públicos que benefician a la producción artística. Un ejemplo claro es del Programa de Teatro Escolar. Sin embargo, mientras algunos celebran esta iniciativa como un avance hacia la revitalización del panorama artístico, otros la ven como un capricho administrativo que beneficia sólo a unos pocos. El exceso de requisitos, especialmente en lo referente a los derechos de autor, ha generado barreras significativas para la participación de la comunidad artística, en particular en el interior del país.

El pasado lunes 11 de marzo se sostuvo una reunión entre integrantes del Colegio de Productores de Teatro y representantes de la Coordinación Nacional de Teatro para esclarecer la interpretación de los nuevos lineamientos recién publicados en relación con derechos de autor. En dicha reunión los representantes de la comunidad hablaron sobre la confusa redacción de los lineamientos, así como sobre la excesiva, discriminatoria e injustificada solicitud por parte del INBAL en relación con los derechos de autor. Se exigía, además de contar con la autorización por parte del autor del texto dramático, un registro ante el Indautor de un contrato de transmisión de derechos patrimoniales a la Empresa Responsable del Proyecto de Inversión (ERPI) en relación con el texto, adaptación, traducción y cualquier otro elemento de diseño o artístico sujeto a derechos de autor. Dicho trámite tiene un costo ante Indautor mayor a los $1 800 pesos por área artística, y éste se tramita únicamente en la calle de Puebla, en la Colonia Roma de la CDMX, cometiendo con esta exigencia una grave discriminación a aquellos gestores del interior de la República que tendrían que viajar a la CDMX para hacer este trámite. Todo esto además de puntualizar que esto es únicamente una convocatoria y es excesivo este requisito.

La Coordinación Nacional de Teatro argumentó en dicha reunión, y en las diversas charlas a traves de las redes sociales, que la pertinencia de estos nuevos requisitos radica en lo dispuesto en Ley Federal de Derechos de Autor, pero olvidan lo que en sus primeras disposiciones la propia ley estipula, y cito:

“Art. 5: La protección que otorga esta Ley se concede a las obras desde el momento en que han sido fijadas en un soporte material independiente del mérito, destino o modo de expresión. […] El reconocimiento de los derechos de autor y de los derechos conexos no requiere registro ni documento de ninguna especie ni quedará subordinado al cumplimiento de formalidad alguna.”

En dicha reunión, además de hablar del registro del contrato sobre el texto dramático, se habló de la exigencia sobre el registro de contratos del resto de los rubros creativos dentro de la puesta en escena, argumentando nuevamente que es inoperable el registro de contrato ante Indautor.

Es importante mencionar que estas exigencias en requisitos y restricciones están estipuladas únicamente en los lineamientos de las disciplinas de teatro y musica, no así en el resto de las disciplinas contempladas en el Efiartes, argumentando que son particularidades de cada gremio. No lo creemos así.

Los trámites ante el Instituto Nacional del Derecho de Autor (Indautor) son costosos y complejos, lo que limita el acceso de muchos artistas y gestores a estos beneficios. Además, el hecho de que los registros de contratos se realicen únicamente en la Ciudad de México crea una barrera adicional para quienes residen en otras regiones del país, lo que resulta en una clara discriminación hacia la comunidad artística del interior.

Esta situación no sólo afecta la participación de gestores y artistas en proyectos culturales, sino que también limita la diversidad y la representatividad de la producción artística mexicana.

Es fundamental que el INBAL, a través del Comité Interinstitucional, continúe el diálogo con la comunidad de usuarios y tome medidas para simplificar los requisitos de participación en la convocatoria, así como respecto a los trámites relacionados con los derechos de autor. Es fundamental descentralizar los servicios ofrecidos por el Indautor, de manera que se garantice un acceso equitativo a los beneficios del estímulo fiscal para las artes en todas las regiones del país.

En conclusión, el Efiartes ha sido un catalizador clave para revitalizar el panorama cultural y artístico de México; un motor importante para el desarrollo cultural y artístico del país. Sin embargo, es necesario abordar los desafíos que enfrenta la comunidad artística, especialmente en lo que respecta a los requisitos relacionados con los derechos de autor y las complejas gestiones para conseguir un contribuyente aportante (empresa que aportará su ISR), para asegurar que todos los artistas y gestores tengan igualdad de oportunidades para participar y contribuir al vibrante panorama cultural de México.

Es necesario replantear su implementación para asegurar que los beneficios lleguen de manera equitativa a todas las comunidades y regiones del país. Esto implica simplificar los requisitos de participación y descentralizar la distribución de recursos, garantizando así que el apoyo gubernamental al sector cultural sea verdaderamente inclusivo y representativo de la diversidad cultural de México.

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