En esta entrega Fernando Zabala comenta diferentes sentidos en que la consideración del “horizonte del personaje” contribuye a hacerlo interesante, lo potencia y le confiere “la misma complejidad que tiene un ser humano de carne y hueso”.
Fernando Zabala examina las relaciones entre estructura, conflictos de los personajes, clímax y desenlace en esta nueva entrega sobre algunas claves de la dramaturgia, en la que comenta interesantes aspectos de los finales abiertos y cerrados en la escritura teatral.
"... es importante tener en cuenta —señala Zabala— que si no hay una rotura que indique el cambio en sus actitudes, se corre el riesgo de presentar personajes lineales y previsibles. Los estados de ánimo que cambian y crecen en su dramaticidad dan como resultado un buen giro en la trama porque generan expectativas en el espectador y, sobre todo, buena tensión dramática en la obra."
"A mis alumnos de dramaturgia —dice Fernando Zabala en esta nueva entrega— suelo decirles que no basta con tener un conflicto que genere dramaticidad y crisis; por más que tengamos una situación límite, bien diagramada para el tránsito de nuestros personajes, el final se puede volver rotundamente esperable […] precisamos que tenga lo que suelo llamar: las capas de una obra."